El fotógrafo de Minamata
Humberto Santana6.5
LO MEJOR
  • La escenificación de los momentos de algunas fotografías
  • La actuación de Johnny Depp
LO MALO
  • Cierta falta de profundidad, que le resta carácter a la película
6.5Interesante

TÍTULO ORIGINAL: Minamata

AÑO: 2021

DURACIÓN: 1 hora 55 minutos

GÉNERO: Drama, Biografía

PAÍS: Reino Unido, Estados Unidos, Japón

DIRECTOR:  Andrew Levitas

ESTRELLAS: Johnny Depp, Bill Nighy, Akiko Iwase, Hiroyuki Sanada

 

Hiroyuki Sanada, quien interpreta a Mitsuo Yamazaki en la película, contaba en una entrevista cómo aún siendo japonés, no conocía lo sucedido hace más de cinco décadas en Minamata. La contaminación industrial prolongada en este lugar causada por una de las plantas de Chisso -que no solamente tuvo un impacto demoledor en el medio ambiente, sino que causó el subsecuente envenenamiento con mercurio de miles de personas, con consecuencias devastadoras- es algo que no solamente deberían conocer todos los japoneses, sino todas las personas que habitamos este planeta. No solamente porque no fue un caso aislado, sino porque casos similares siguen ocurriendo globalmente hasta nuestros días, no es algo que haya quedado en el pasado. Si bien somos conscientes de que el cuidado del medio ambiente es algo que cada vez más se integra a todos los aspectos de nuestras vidas, a veces nos cuesta ser consistentes con este objetivo: nos cuesta dejar la comodidad de lo tradicional aunque no sea ecoamigable, nos cuesta sacrificar intereses económicos, nos cuesta hacer nuestra parte. Tal vez necesitamos hechos tangibles que nos recuerden el por qué de todo esto, y El fotógrafo de Minamata quiere hacer precisamente esto.

 

 

La película de Andrew Levitas cuenta cómo W. Eugene Smith, fotógrafo de Life Magazine, termina documentando el caso de la contaminación en Minamata en el año 1971. Smith, en un momento difícil de su vida, en el declive de su carrera, lleno de deudas y consumiéndose en el alcoholismo, se conecta con la causa de las protestas de Minamata gracias a Masako Matsumura (protagonizada por Akiko Iwase), fundamentalmente con la necesidad y el deber de comunicarlo al mundo. Y esta conexión -a pesar de las evidentes limitaciones emocionales de Smith- se muestra genuina, llena de convicción, lejos de ser el náufrago que se aferra al último salvavidas, así este trabajo -el último que hiciera Smith- haya terminado siéndolo.

 

 

La caracterización de Smith es sin duda uno de los puntos altos, con un Johnny Depp casi irreconocible físicamente para parecerse a su personaje, asumiendo su rol de eje absoluto en la película en un papel que se sale de sus interpretaciones tradicionales y que, en muchos sentidos, es más demandante. Hosco, inexpresivo pero directo, transparente y auténtico, proyecta a Smith como alguien que vuelca toda su expresividad en su fotos, en su oficio, en su arte, contrastando su personalidad con su  técnica fotográfica, su habilidad de composición artística y su capacidad de capturar momentos que lo dicen todo. Quizás -irónicamente- el punto débil de la interpretación de Depp sea el manejo de la cámara, un detalle que aunque menor, distrae por momentos. Sin embargo, si se pudiera trazar un paralelo entre el momento personal del actor -apenas habiendo dejado atrás una serie de acusaciones personales que minan su carrera actoral-, y el personaje en decadencia que interpreta en esta película, hay que decir que en su caracterización de Smith, Depp sale airoso.

 

 

La película recrea en general lugares y época con una meticulosidad capaz de atrapar al espectador, pero es en la recreación de los momentos en que se tomaron las fotografías donde sobresale notoriamente, impecables no solamente por lo impactante de las tomas y del mensaje central de denuncia y concientización, sino por la forma en que logra apegarse a las imágenes originales, contando simultáneamente la historia detrás de la fotografía. Particularmente “Tomoko y su madre en el baño”, considerada una de las fotografías más importantes del siglo XX y que sacudió al mundo por la dureza de su realidad -revelada sin embargo con un sentido artístico notable-, captura en el film un momento amoroso de madre e hija, una serenidad íntima en medio de la adversidad que transporta y conmueve.

 

 

El fotógrafo de Minamata logra su cometido principal de contar la historia, de denunciar y concientizar. Pero si bien esto lo hace sumando diferentes elementos positivos, también hay que decir que se queda corta en un aspecto fundamental. El tema es impactante, así como las fotografías de Smith, pero más allá de contar los hechos, la película desaprovecha la oportunidad de ahondar en las motivaciones de los personajes, en su interacción, en sus sentimientos más profundos, y así, malgasta la posibilidad de emocionar al espectador más allá de lo evidente e inmediato, restándole carácter. Hay historias atrayentes que se quedan a medio contar, como la del muchacho afectado por el envenenamiento con mercurio que se interesa en la fotografía, o la atracción de Masako por una persona tan desconectada de los demás como Smith, con quien terminaría casándose. Sin embargo el tema central es tan relevante que ver El fotógrafo de Minamata nunca será una experiencia fútil.

 

Sobre El Autor

Dirección Distinta Mirada

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