Victoria y Abdul
Humberto Santana7
LO MEJOR
  • Judy Dench
  • La ambientación y fotografía
LO MALO
  • Los antiejemplos contemporáneos a esta historia
7Buena

TÍTULO ORIGINAL: Victoria and Abdul

OTROS TÍTULOS: La reina Victoria y Abdul

AÑO: 2017

DURACIÓN: 1h 51min

GÉNERO: Drama / Comedia / Biografía

PAÍS: Reino Unido

DIRECTOR:  Stephen Frears

ESTRELLAS: Judi Dench, Ali Fazal, Eddie Izzard, Adeel Akhtar

 

Victoria y Abdul relata la historia de una amistad improbable y sorprendente. En algún momento a finales del siglo dieciocho, un sirviente indio, Abdul (Ali Fazal), llama la atención de la Reina Victoria (Judy Dench) hasta convertirse un su amigo y confidente, a pesar de la oposición de toda una corte.

Como en Philomena, Florence Foster Jenkins o inclusive en la recordada High Fidelity, por nombrar algunas, el director Stephen Frears adopta una narrativa que combina el drama y la comedia como solo algunos pueden hacerlo. Su forma de contar las historias es entretenida, siempre dejando buenas sensaciones a través de esa levedad particular que logra imprimir a muchas de sus películas. Pero la magia de Frears no está simplemente en hacer películas entretenidas y muy asimilables. Está en que lo puede hacer sin sacrificar sentido, sin dejar de lado como estructura fundamental un contenido sólido, teniendo siempre en un plano paralelo y sobrio algo más que transmitir, un mensaje que quiere hacer llegar. A la crítica que algunos hacen de que no inyecta mayor profundidad a sus personajes e historias, Frears parece responder enfáticamente con su idea de apartarse del drama denso, de lo espeso, logrando su cometido de hacer llegar sus planteamientos sobre un manto de ligereza encantadora. Lo hace además (logro para nada menor) evitando caer en el abuso de dos de los elementos que suelen acompañar este tipo de cine: el melodramatismo y lo clichés. Sus dos nominaciones al Oscar (por The Grifters en 1990 y por The Queen en 2006) hablan de su calidad como director.

 

 

Es así como en medio de lo simpático que resultan las vicisitudes típicas de la vejez en toda una reina o la candidez e inocencia de un sirviente foráneo y ajeno a la rigidez de la monarquía británica, se muestra también el retrato de una reina aburrida de lo vano y ambicioso que le resultan todos los que la rodean, atrapada irremediablemente en una posición que jamás podrá abandonar y sometida a todos sus protocolos, sola a pesar de estar rodeada constantemente de decenas de personas, ante la ausencia de su ya difunto esposo el rey Alberto.

Frears tiene una habilidad especial para escoger a sus actrices y para potenciar su trabajo. Lo hizo con Helen Mirren en The Queen, con Merryl Streep en Florence Foster Jenkins, y con Judi Dench previamente en Philomena, todas nominadas al Oscar (o ganadoras) por sus actuaciones en estas películas. Victoria y Abdul no es la excepción. Judi Dench es el centro inamovible de la película alrededor del cual todo gira, y su actuación hace que los espectadores la sigamos teniendo dentro de las divas del cine más cercanas y más queridas. Adeel Akhtar en el papel de Abdul hace un muy buen papel como contraparte de la reina, con una actuación a la altura y que desde la perspectiva de la trayectoria de los actores, es un emprendimiento actoral que requiere valor.

 

 

La ambientación de la Gran Bretaña de finales del siglo XVIII, si bien busca más la sobriedad que la espectacularidad, es uno de los puntos altos de la película, y está enmarcada en una fotografía que captura paisajes escoceses de belleza impactante e interiores cálidos, perfectamente recreados hasta en el más mínimo detalle. Danny Cohen, compañero de trabajo habitual de Frears y también nominado al Oscar, ha sobresalido por su trabajo fotográfico en películas como The King’s Speech y Room.

En un momento en el que la discriminación racial -no solamente en las calles sino en algunos casos apoyada desde los más altos niveles- ocupa las noticias frecuentemente, la historia de Victoria y Abdul no solamente es una propuesta cinematográfica que implica cierto riesgo comercial, sino que llega también como ejemplo y como modesto aporte a una luz de esperanza para reversar el impulso de estas odiosas tendencias.

 

 

Sobre El Autor

Humberto Santana S.
Dirección Distinta Mirada

Dirección Distinta Mirada

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.