Tierra de nadie: Sicario
Diego Montejo7.5
LO MEJOR
  • La dirección de Villeneuve es magnética y fantástica. La fotografía de Deakins enaltece la película y Benicio del Toro nos da una actuación fuera de cualquier escala
LO MALO
  • El flojo guión termina por frustrar y ensuciar el conjunto. Emily Blunt no se sostiene como actriz principal
7.5My buena

sicarioTÍTULO ORIGINAL: Sicario

OTROS TÍTULOS: Sicario: En tierra de nadie

AÑO: 2015

DURACIÓN: 121 minutos

GÉNERO: Suspenso, Misterio, Acción

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: Denis Villeneuve

ESTRELLAS: Emily Blunt, Josh Brolin, Benicio Del Toro

Sicario es la culminación del director canadiense Denis Villeneuve en el cine comercial a gran escala, el salvoconducto que le catapultaba a estrenos alejados de su inicial faceta independiente y le daba aval para llevar a cabo Blade Runner 2. Por estas razones Sicario parte de una idea convencional, una trama no tan innovadora en argumentos pero con una dirección tan obsesiva con la calidad que se convierte en “algo más” que una película de violencia en México. Con un reparto de estrellas como la actriz de moda Emily Blunt, el reconocido nominado al Oscar Josh Brolin y el mexicano Benicio del Toro (que ya ha participado en muchísimas películas del mismo tema), todo parecía a prueba de balas y casi, casi fue así.

Como dije anteriormente, Sicario parte de una bastante típica historia de venganza en una ciudad sumida en la corrupción, esta vez impulsada por Kate Macer (Emily Blunt) miembro del FBI que pierde a una veintena de sus hombres durante una operación fallida en Nuevo México y que se ve envuelta en una trama que involucra al agente de la CIA, Matt Graver (Josh Brolin) y a Alejandro (Benicio del Toro), un misterioso socio mexicano que servirá como puente entre las relaciones transnacionales llevadas a cabo al otro lado de la frontera, específicamente en Ciudad Juárez, donde la violencia y el narcotráfico son pan de cada día, y aumentan como una bomba de relojería a punto de estallar. Sin querer, Kate inicia una serie de eventos desafortunados que la arrastrarán a las entrañas de la corrupción y la inocencia en tierra mexicana, donde los aliados y la traición son tan comunes como la violencia que traen como consecuencia.

Con Sicario, el director se aleja del cine de autor que le vio nacer (como la obra maestra que fue Incendies)  y afronta un thriller de suspenso de corte comercial y con un gran equipo técnico detrás, encabezado por el legendario director de fotografía Roger Deakins, el cual repite fórmula y se hace acreedor de una nueva nominación a los Oscar. Es en la faceta de dirección y fotografía donde la película arrasa con el espectador, desde los desiertos peligrosos de México hasta los tentáculos atestados de narcotráfico en Juárez, pasando por las mortales calles donde cuerpos sin vida cuelgan como advertencia al espectador que, en este punto, es visible víctima del horror que describe el diario vivir en la ciudad mexicana. Sin embargo, aunque un proyecto de esta envergadura es nuevo para el canadiense, en Sicario vuelve a imprimir su marca de agua, añadiéndole un agotador (en el buen sentido) tono de suspenso que mantendrá en vilo a los espectadores y hará aún más impresionantes las notables escenas de acción que son constante en la película. Todo esto acompañado con una tensa banda sonora, convierten la película en un acontecimiento de director; Villeneuve se consagra como artesano  y es capaz de convertir un guión como el de Sicario en un notable largometraje.

Y es precisamente en el guión donde Sicario muestra fuertes carencias narrativas, empecinándose en bajones de ritmo y situaciones intrascendentes o conversaciones repetitivas entre los personajes, hasta el extremo de darnos situaciones tontas y fuera de lugar que afean el conjunto de la película, pero no terminan aburriendo o hastiando al espectador gracias a la labor tras de cámaras de Villeneuve. Sin embargo, como las últimas dos películas del canadiense, el guión es críptico y se desenvuelve mediante pistas sin relacionar que el espectador va uniendo, gracias a las dosis de suspense que hábilmente añade el director. Es una pena que muchas veces sea flojo el guión y no permita el fluido funcionamiento de la película. En síntesis, Villeneuve casi es la estrella de la película, si no fuera por un “secundario” (Benicio Del Toro) que esta vez vuelve a comerse al personaje principal.

sicario secundaria

Hace catorce años el director norteamericano Steven Soderbergh barría en la gala de los Oscar con una película muy parecida en tema y tono a Sicario: Traffic. Un largometraje que con el paso del tiempo ha logrado más seguidores fallidos de su particular estructura narrativa, y donde vimos por vez primera a Benicio Del Toro en todo su esplendor actoral, eclipsando totalmente a un experimentado Michael Douglas. El mexicano capitalizaría el año con el premio Oscar y lanzaría su carrera al estrellato con meteórica velocidad. En Sicario, Del Toro vuelve a opacar totalmente a la protagonista principal (Emily Blunt) y durante la mayoría del film se camufla y hace la historia totalmente suya, pero a diferencia de Douglas en el 2001, Blunt no logra recuperar la batuta y se ve arrastrada por el acontecimiento que es el mexicano en cada escena donde hace acto de presencia. Josh Brolin, aunque tiene un papel preponderante, no tiene excesos y cumple la labor de actor secundario de manera correcta, pero como decía, no sucede lo mismo con la protagonista, la cual peca a veces de histriónica y no sostiene su personaje como si lo hace Del Toro con la película.

Concluyendo, Sicario es un sólido largometraje comercial que se inspira en obras afines como La Noche más oscura de Kathryn Bigelow para atrapar al espectador y hacerle olvidar el endeble guión que la soporta, todo esto gracias a la labor excelsa de su director, que disfraza hábilmente los convencionalismos para darnos un producto fresco y emocionante. Roger Deakins apunta otra nominación este año gracias a sus espectaculares encuadres de la ficticia Ciudad Juárez, y Benicio Del Toro vuelve a sorprender tanto a seguidores como a desconocedores de su trabajo con una actuación impresionante y fuera de todo estándar. Pese a no ser una película perfecta, cumple a la perfección su labor y trasciende su concepto pese a las trabas que se pone a si misma desde el guión y con la regular actuación de su protagonista.

Sobre El Autor

Diego Solorzano
Colaborador (Colombia)

Colaborador

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