Talentos ocultos
Diego Solorzano5
Humberto Santana6
LO MEJOR
  • Octavia Spencer, superlativa sobre sus compañeras.
  • Para el espectador poco exigente, una película aceptable.
LO PEOR
  • Irregulares actuaciones de sus actrices principales
  • Un tono complaciente que no encaja con la historia.
  • Un guion pretencioso que no termina por hacer memorable la pelicula
5.5Pasable

TÍTULO ORIGINAL: Hidden Figures

AÑO: 2016

DURACIÓN: 127 min

GÉNERO: Biopic, Drama, Thriller

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: Theodore Melfi

ESTRELLAS: Taraji P. Henson, Octavia Spencer, Janelle Monáe, Kevin Costner

 

En los tiempos que vivimos es usual encontrarse con un cine cada vez más reivindicativo, películas que aborden la problemática del racismo que permea las instituciones publicas y que de manera inconsciente o no ha borrado de la historia nombres importantes solo por su color de piel o procedencia. Esto no es nuevo en la historia del séptimo arte y casi se ha instaurado como un subgénero ideológico. Sin embargo muchas veces también estas películas incurren en errores repetitivos como desdibujar los logros del personaje en pos de la liberación de dicho racismo, o retratar su vida como una seguidilla de flashbacks sin conexión, como si instantáneas de destacadas de una vida se tratara.

Talentos ocultos se acerca más al primer modo de hacer cine reivindicativo. Con una puesta en escena directa y para nada sutil, la película expone sus cartas desde el comienzo planteando prejuicios raciales de un policía blanco a las tres protagonistas de color: Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson.  Aunque las tres trabajan para la NASA, Talentos ocultos se apoya mayoritariamente en el personaje que expone desde un principio con brocha gorda como una niña prodigio de las matemáticas. Nuevamente la sutileza desparece para dar paso a una innecesaria sobre exposición de una reivindicación que no aborda a la mayoría sino de manera muy individual a los personajes históricos que nos competen. La posición de la película es aceptable pero la definición de racismo es demasiado apresurada y distante.

Cuando las tres protagonistas afrontan trabajos medianamente influyentes dentro de la NASA es cuando prosperan las ayudas visuales que denotan el racismo adyacente a la organización, Katherine (Taraji P. Henson) y Mary (Janelle Monáe) son las más afectadas, pues aún con títulos se enfrentan a pequeños rastros de la discriminación que afronta la NASA; no obstante, la primera también conoce a Al Harrison (Kevin Costner), el líder del programa espacial de Estados Unidos que se encuentra rezagado con respecto a la URSS. Harrison es el liberal y progresista, benefactor y superior directo de Katherine y quien, casi de manera indispensable, ayuda a encontrar cierto camino fuera del sistema opresivo hacia la ingeniera de color.

Pero no resulta creíble. Talentos ocultos dedica poco tiempo a exponer las causas y dificultades del sistema en pos de una economía narrativa más bien acelerada. Los progresos de cada una de las tres protagonistas no se sienten palpables y por lo tanto es difícil apreciar un arco liberador en la película, aún cuando el reparto se esfuerza por lanzar puyas ácidas al sistema de manera continua. Talentos ocultos no necesita un enfoque demasiado dramático pero la falta de este casi entierra el mensaje liberador de la película –y necesario– disminuyéndola a una obra menor, realizada de manera correcta, pero que desaprovecha a un grandioso Kevin Costner.

Por otro lado, las actrices principales funcionan de mejor manera en conjunto que como individuos separados. Cada escena individual acaba por restar interés a la película y agota sus recursos humorísticos demasiado rápido, sumado a actuaciones desbalanceadas hacen que la película pierda fuelle continuamente. No obstante, cuando las tres residen en pantalla hay una chispa fantástica de química que alegrará a muchos de los espectadores. Los dos personajes secundarios interpretados por Kirsten Dunst y Jim Parsons apenas se representan como la otra cara de la moneda del racismo, aunque la película, quizá por ser demasiado ligera, elude continuamente esbozar un juicio de valor hacia sus acciones y no merece la causa que quiere abanderar.

En el apartado técnico la película cumple con lo justo; la dirección es amena y aunque tiene problemas de ritmo, logra sobreponerse. Theodore Melfi salda con números positivos una historia que merecía más riesgo y menos bromas. Es necesario también resaltar a Octavia Spencer, una de las actrices principales que mejor entiende su papel y la necesidad de imprimir un acercamiento más dramático y menos plano que el de sus compañeras.

Talentos ocultos es un largometraje ligero pero que requería una visión más profunda de los temas que trata. Melfi adapta de manera demasiado simplificada el sexismo y racismo que trata de combatir en la película, y con un mensaje que no corresponde a lo mostrado en pantalla es difícil empatizar con el conjunto en general. Tampoco ayuda el poco trasfondo de sus protagonistas y un personaje tan poderoso como el de Costner que se queda en una herramienta para avanzar la trama de manera torpe y sin profundizar realmente en los éxitos personales ni en el contraste racista de la época que requiere la historia. Talentos ocultos es una película demasiado complaciente, que busca agradar al votante medio de la academia y al espectador desprevenido, dos tipos de persona que la película cree que no quieren sentirse incómodos con las preguntas trascendentales que, en la cruda realidad, sus personajes plantearon al sistema de los Estados Unidos.

Es una pena encontrar un relato tan interesante y poderoso ser disminuido a una comedia que busca ser más que eso pero no tiene méritos para trascender más allá del pasajero divertimento. Una grandiosidad pretenciosa que el tono y un guion flojo no logran maquillar. No hay enfrentamiento racial, y un ritmo difícil de mantener convierten a Talentos ocultos en una película término medio: No es terrible, pero no deja reflexión como se esperaba, sino una tremenda sensación de vacío en lo que pudo ser una gran historia.

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