T2 Trainspotting
Melisa Castellanos9
LO MEJOR
  • Mark Renton
  • Mostrar la amistad como es: compleja, cruda, íntima y perdurable
  • La banda sonora
LO MALO
  • El melodrama de Spunt
9NOTABLE

TÍTULO ORIGINAL: T2 Trainspotting

OTROS TÍTULOS: T2 Trainspotting: La vida en el abismo

AÑO: 2017

DURACIÓN: 117 minutos

GÉNERO: Drama

PAÍS: Reino Unido

DIRECTOR: Danny Boyle

ESTRELLAS: Ewan McGregor, Jhonny Miller, Ewen Bremmer, Robert Carlyle

 

Después de muchos años, Mark Renton (Ewan McGregor) regresa a casa, Edimburgo. ¿Han cambiado sus antiguos amigos junkies? Veamos: Simon Sick Boy (Jhonny Miller) dirige un bar y roba de manera elaborada junto a la nueva heroína de esta versión, Veronika (Anjela Nedyalkova). Daniel Spunt (Ewen Bremmer) por su parte, trabaja como obrero despistado, y Francis Franco (Robert Carlyle) recién ha escapado de la cárcel. Así abre T2 Trainspotting, película basada en Porno, el libro de Irvin Welsh (2002). Esta es entonces la segunda parte de Trainspotting (1996), película que hace 21 años marcaría una generación, dirigida por Danny Boyle.

En la sala de cine a la que fuí, en Montreal (Canadá), quise por primera vez observar al público asistente. Se veían en su mayoría jóvenes de mi generación, que subían los pies a las sillas, reían a carcajadas y comentaban como si todos estuviéramos en una sala viendo una película en VHS en los 90’s, ansiosos todos de ver qué pasó con estos cuatro junkies que crearon escenas memorables de las alucinaciones de Mark Renton. Casi siempre, las segundas partes nos activan una preconcepción común: “debe ser malísima”. No es el caso de T2 Trainspotting.

Es difícil reseñar esta película en particular sin caer en la constante comparación con su antecesora. De hecho, Boyle recrea en ésta escenas de la primera parte que magistralmente son combinadas con el presente de estos cuatro personajes. A pesar del tiempo, Renton, Sick Boy, Franco y Spunt siguen manejando unas dinámicas complejas pero intactas en sus relaciones: Franco quiere matar al Renton traidor, a Sick Boy solo lo separa de su amigo un breve ataque de rabia para volver a vivir momentos como si no hubiesen pasado 20 años; y Spunt, el sensible y básico Spunt, sigue ayudando de una u otra forma a Renton.

Pero también muchas son las novedades, siendo una de las más notorias Veronika, la “partner in crime” de Sick Boy, que resulta ser la más hábil. Renton, quien desde mi punto de vista es el personaje principal, sigue envuelto en sus antiguas amistades pero no en su antiguo amor (la heroína). Y en una de las mejores escenas, retoma su discurso de “Choose Life” (Escoge vivir), para resumir en unos segundos su estado actual de vida a Veronika, quien desprevenida no parece entender nada cuando él dice “Si eres adicto, entonces sé adicto. Pero sé adicto a otra cosa”.

La banda sonora es más madura y lenta. Pero maravillosa. Iggy Pop y Underworld vuelven a lucirse, el primero rememorando el grupo de junkies felices e imparables (con la canción Lust For Life) y el segundo con lo que podríamos llamar una segunda versión de la famosa “Born Slippy” ,ahora “Slow Slippy”.

Esta no es una película sobre las drogas. Es una película sobre amigos adictos. Con bastante simpleza pero de forma elegante, Boyle logra hacer una segunda parte maravillosa, no de esas que decepcionan, sino de las que vale la pena ver una y otra vez. Hay momentos, eso sí, con más drama del necesario, melodrama que esta vez no tiene de fondo las drogas sino la nostalgia, y eso al parecer ha generado cierta desazón en los críticos alrededor del mundo. No vayan a ver T2 Trainspotting sin haber visto Trainspotting, no tendría sentido alguno ver qué ha pasado con Renton, Sick Boy, Franco y Spunt 21 años después.

Sobre El Autor

Melisa Castellanos
Colaboradora (Canadá)

Colaboradora desde Montreal, Canadá

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