Saudó: laberinto de almas
Notable8.5
LO MEJOR
  • La atmósfera que crea el director
  • La música
LO MALO
  • Un efecto visual en particular durante cierta escena de acción
8.5Notable

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TÍTULO ORIGINAL: Saudó: laberinto de almas

AÑO: 2016

DURACIÓN: 82 min

GÉNERO: Terror y suspenso

PAÍS: Colombia

DIRECTOR:  Johnny Hendrix Hinestroza

ESTRELLAS: Luis Carlos Cortés, Robín Abonía, Estefanía Borge

 

 

Debo confesar que mi relación con los editores de este portal de cine ha mejorado sustancialmente. Ya es parte del pasado la abyecta época en la que la modificación u omisión especialmente de una coma –y también de palabras- en mis textos generaba consecuencias físicas en mi hogar: abolladuras en sofás a causa de patadas y vidrios rotos y pantallas de televisor agrietadas por fuertes impactos. La relación ha sufrido un aumento de confianza mutua y a causa de esto fui invitado por ellos a un banquete que incluía tomar unas copas de vino de manzana. Participes de la embriaguez, y seguramente a causa de esta, durante la francachela, tan decorosos editores me hicieron una propuesta que constaba en reseñar Saudó: laberinto de almas (2016). Admití el ofrecimiento y, por ende, recibí boletos para asistir a la función de prensa y al estreno de esta nueva película colombiana. No obstante, fui notificado por parte de ellos que debía comportarme sin actos gamberros y, principalmente, cumplir la condición de no pedir desesperadamente los teléfonos a las actrices menores de 24 años, condición que cumplí parcialmente.

Acepté la propuesta de reseñar este filme por tres razones: la primera razón es que se trata de una película chocoana. De por sí es un mérito el acto de crear una tradición cinematográfica desde esta parte de Colombia. La segunda razón es que la película es de terror y de suspenso sumado a la primera razón. ¿Terror y suspenso desde el Chocó? Esto sí que es interesante, exótico e inconcebible, incluso para John Carpenter o para John Waters. Los documentos audiovisuales que se conocen del Chocó son únicamente de porno-miseria (también se podría interpretar como terror en Chocó, pero en otro sentido). Para la arrogante Bogotá, que mira con sobradez al resto del país y vive en un sueño dogmático de poseer clase y grandes fortunas, el filme es una invitación a la apertura mental. El salario mensual de un ejecutivo bogotano no me alcanza siquiera para UNA (1) noche de fiesta y juerga de las mías (en mi estilo burgués), pero, por alguna razón, los proletarios de la “metrópolis” siguen pensando que son millonarios, importantes y que hacen parte de una élite mundial: no hay de qué ser altivo. La tercera razón es que el director de la película tiene mi mismo apellido –o al menos es homófono-.

Saudó: laberinto de almas narra la historia de Elías (Luis Felipe Cortés), un médico que vive acomodadamente con su esposa e hijo en una zona urbana y todo parece estar bien, pero el heredero de Hipócrates empieza a tener pesadillas que rememoran su lugar de origen –que es rural- y su hijo Francisco (Robín Abonía), luego, también tiene pesadillas que son similares a las de su padre. A grandes rasgos este es el planteamiento de la película. Saudó: laberinto de almas, entre otras cosas, explora principalmente la naturaleza de los sueños y de manera concomitante la escisión o la falta de esta entre sueños y realidad. Recientemente en el mundo cinematográfico esta temática ha sido vastamente tratada por variedad de autores como: Satoshi Kon, David Lynch o Christopher Nolan. Claro está, acá el tratamiento es distinto dado que se mezcla cierta mística aborigen con una realidad colombiana y con una atmósfera distinta de terror y de suspenso muy bien ejecutada. Sin embargo, mientras veía Saudó: laberinto de almas era inevitable no reconocer remembranzas sobre todo con Perfect Blue (1997) de Satoshi Kon.

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Sobre esta película colombiana puedo decir con confianza que no es tal con una historia contada de manera estulta, que cuenta con notables actuaciones, que apela a una excelente banda sonora y que, para complementar de manera brillante, cuenta con un ritmo hipnótico, que solo momentáneamente se pierde para luego volver, y con una majestuosa atmósfera que logra crear el director. Además, como amalgama contundente, el filme tiene ciertas sutilezas que hacen que veamos cinematografía de primer nivel como: cambios de eje dependiendo del estado psicológico de los interlocutores en el diálogo, iluminación en los personajes que representan las actitudes, intenciones y sentimientos de los personajes, uso de cámara al hombro que cuando es usada con referencias visuales y cuando está en movimiento da la constante sensación de que están vigilando o espiando a los protagonistas –y, por tanto, relacionado con la temática- y alegorías visuales por medio de ciertas imágenes poéticas.

No hay que ver o apoyar esta película porque sea colombiana o chocoana, hay que apoyarla solo si es una buena película. Una película por el hecho de hacerse en Quibdó, en Los Angeles o en Varsovia no es buena ni mala automáticamente. Una calificación, un contexto y una referencia: Y tu mamá también (2001) y Children of Men (2006) de Alfonso Cuarón son buenas películas, Close up (1990) de Abbas Kiarostami es una buena película, Historia de un policía (1985) de Jackie Chan es una buena película, El bueno, el malo y el feo (1966) de Sergio Leone es una buena película y, ciertamente, Saudó: laberinto de almas (2016) también es una buena película.

Solo me queda darle las gracias a Dionisio, dios del vino, por darme la oportunidad de que los editores me brindaran la ocasión de ver este filme y de asistir a una sicalíptica rueda de prensa ¡Oh reconocimientos a ti Dionisio, dios del vino, de las orgías y de los anales favoritos de Nietzsche! ¡Gracias sagrado Dionisio, padre de la concupiscencia! ¡Haz que la próxima vez que disfrute del delicioso elixir de la fermentación frutal sea por una invitación de Hinestroza por hablar tan bien de su película, pero que con él sí sea digno al menos de un vino de uva y de un bacalao! ¡Confío en ti sacro príncipe de la vendimia!

 

Sobre El Autor

Sebastián Hinestrosa
Colaborador en Los Angeles, California

Colaborador en Los Angeles, California

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Una Respuesta

  1. Andrea Garzón

    Debo decir que esperaba mucho mas de la reseña, que se centrara mas en la película y no en las particularidades de quién la escribe. Sigo con mucho juicio las reseñas que se siguen en este portal y esperaba mucho mas acerca de ésta película que se arriesga.

    Los asuntos personales del autor y de los editores del portal no deben ser el eje principal en un reseña de una buena película. Hubiera sido muy interesante leer mas palabras acerca de su impresión de la película.

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