Rogue One: Una historia de Star Wars
José Daniel Cáceres8
Humberto Santana6
LO MEJOR
  • La acción, los nuevos personajes y el tono vintage
  • El encuentro de un estilo propio: una versión diferente a las ya conocidas películas de Star Wars
  • Un ritmo que transmite adrenalina al espectador
LO MALO
  • Cierta parsimonia y densidad en la primera media hora, y la falta de una banda sonora con personalidad
7Buena

TÍTULO ORIGINAL: Rogue One: A Star Wars Story

AÑO: 2016

DURACIÓN: 133 min

GÉNERO: Ciencia Ficción, Acción

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: Gareth Edwards

ESTRELLAS: Felicity Jones, Diego Luna, Ben Mendelsohn, Donnie Yen, Jiang Wen, Mads Mikkelsen, Forest Whitaker

 

Rogue One: A Star Wars story” se ha estrenado y el gran misterio que la rodeaba hace algunos meses por fin fue develado. Y es que a un año del estreno de Episodio VII, hemos presenciado reacciones diversas respecto a esa entrega, desde fans que aplaudieron la voluntad de orientarla hacia un “old-fashioned way”, como también aquellos que la consideraron un refrito de Episodio IV y que no estuvieron de acuerdo con ciertos acontecimientos de la trama. En todo caso, la intención con Rogue One era darnos un entremés mientras esperábamos el estreno del siguiente episodio en 2017; sin embargo, el resultado ha sido grandioso y lo que Edwards ha hecho -y se lo agradeceremos por siempre- es regalarnos una joya de película.

Primero que nada, para los que estábamos familiarizados, sabíamos que este Spin Off trataría de cómo la Alianza Rebelde se las ingenió para robar los planos de la Estrella de la Muerte, la misma que sería posteriormente destruida en “Una Nueva Esperanza”. Esto es un tema interesante a explorar si consideramos que los que solo vieron el canon de películas posiblemente desconocían los detalles involucrados y aquellos que jamás vieron algo de Star Wars igual disfrutarían una historia llena de adrenalina. Considero que esto fue un gran acierto ya que el filme iría directo al grano y se concentraría en armar un buen escenario para la “carnecita”, en vez de invertir tiempo en subtramas y/o romanticismos entre protagonistas que no siempre vienen al caso.

Acerca del ritmo de la cinta, coincido con algunos comentarios que han surgido acerca de cierta parsimonia en los hechos durante la primera media hora, pudiendo resultar un poco densa si es que no se está familiarizado con nombres, lugares y personajes que finalmente son “guiños” a los fanáticos del Universo expandido. No obstante, esto es posteriormente compensado con un guión muy bien hilvanado que además nos brinda muchas escenas de acción y emoción que realmente se hace disfrutable para todos, en verdad que funcionó a la perfección. Importante precisar que las batallas por tierra y por aire -o en todo caso, espacio- están muy bien logradas; vemos un sinnúmero de modelos de naves y máquinas conocidas que para los que hemos visto la trilogía original, es inevitable una vez más ser invadidos por los sentimientos de nostalgia.

Por otro lado, Diego Luna, correctísimo en su papel del Capitán Cassian Andor, y la encantadora Felicity Jones sorprendió con una interpretación súper acertada y con bastante aplomo de la heroína de turno, Jyn Erso. Forrest Whitaker me dio una grata sorpresa personificando al veterano Saw Gerrera, aunque por cuestiones de tiempo no pudieron aprovecharlo mucho más, ya que cabe mencionar que tiene injerencia en el Universo expandido desde la Guerras Clónicas (eventos posteriores al Episodio II). Algo que me gustó mucho es que varios de los personajes de Rogue One son distintos a los que estamos acostumbrados, verdaderamente ha habido un trabajo para crear identidades únicas, más realistas y no tan estereotipadas de Star Wars. En línea con este punto, nuevos individuos como Chirrut, Baze o hasta el mismísimo robot K2 le dan un aire más fresco que tal vez no se sintió en Episodio VII, ya que en esa ocasión, pese a que nos introdujeron personajes nuevos, la sensación era de perfiles repetidos y muy comparables a los de otras entregas. Aprecio el trabajo del director y los actores en forjar personalidades que nos han dado un complemento al mundo que ya conocíamos.

Otro tema a recalcar es que se ha optado por un estilo vintage. Realmente se hizo un esfuerzo por no abusar de los efectos especiales y el uso exagerado de la computadora. No es casualidad que haya tenido la sensación de estar viendo una entrega más de la primera saga, tal vez remasterizada con el CGI actual en las escenas de guerra, pero al mismo tiempo utilizado con prudencia; el producto es agradable a la vista y complace a los de la vieja escuela. La fotografía y los planos cercanos ayudan muchísimo a adentrar al espectador en las partes cumbre, transmitiéndole la tensión y vértigo al filo de los asientos del cine. Sin embargo, hay un tema que por ahí muchos no le prestan tanta atención pero no deja de ser crítico: la banda sonora. John Williams no estuvo y a las sinfonías de acompañamiento les faltó personalidad, dicho sea de paso, ver un opening sin el tema principal fue “raro” por decirlo de algún modo.

En resumen, Rogue One desde la perspectiva de trama y de trabajo técnico nos aporta todo lo que podríamos esperar de un Spin Off. Resultó ser brillante. No nos queda decir otra cosa que si van a seguir dándonos aperitivos como este, que nos empachen antes de los platos de fondo, porque han marcado un punto de quiebre en los filmes de Star Wars, y con tanto material disponible en el universo expandido, no estaría mal intentar con un par más en los próximos 6 años. Tengo algunas opiniones adicionales que escribiré en Spoilers… abstenerse si aún no la han visto.

SPOILER

Una de las mejores escenas de Darth Vader en lo que respecta al canon de películas es la del corredor, casi al final. Intentaron hacer un momento Horror Sci-Fi adrede y finalmente, yo desde mi butaca, no sabía si iba a salir el Xenomorfo de Alien a comerse a todo el mundo. Ver el sable de luz rojo y la expresión de terror de los rebeldes atrapados, pasmados, a tal punto que solo atinaron fallidamente a dispararle hizo que literal se me subiera la adrenalina y se me pusiera la piel de gallina. Para complementar la situación, al Sith le bastó usar un solo brazo para rebotar los disparos y masacrar a todo el mundo, cortándolos a sablazo limpio o ahorcándolos con “la fuerza”. La sala de cine quedó extasiada. Realmente esa escena es la fiel muestra de lo intimidante, pero sobre todo aterrador y vil que puede ser Darth Vader, los rebeldes se quedaron atrapados con el diablo; un recordatorio de por qué es uno de los villanos más grandes de todos los tiempos.

Otro punto que me encantó es que no recurrieron a ningún momento romántico entre Jyn y Cassian. Lo que sí, el abrazo del final me dejó un nudo en la garganta; aceptaron su destino, ofrecieron su vida y se sacrificaron por algo mayor, por la esperanza de librarse de la opresión de un Imperio que los hizo pasar por tanta desgracia no solamente a ellos sino a toda la Galaxia. Esos segundos esperando su fin son muy impactantes y hacen repensar toda la saga, lo que significa ese instante, una vez que el planeta hace explosión.

Mención honrosa a la tecnología que ayudó a regresar al gran Peter Cushing con un foto realismo impresionante, impensable hace algunos años tener a semejante leyenda de vuelta a más de 20 años de su fallecimiento.

Finalmente, la última escena con Leia hablando de una nueva esperanza te hace ver con otros ojos el inicio de Episodio IV. Otro guiño más para todos los amantes de Star Wars que estoy seguro han quedado más que satisfechos con esta cinta.

 

 

 

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