¿Puede una canción de amor salvar tu vida?
Autor7.5
7.5Buena
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
9.6

TÍTULO ORIGINAL: Begin Again (Can a song save your life?)

OTROS TÍTULOS: Empezar otra vez / La canción de tu vida

AÑO: 2013

DURACIÓN: 104 min.

GÉNERO: Drama, Comedia, Música

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: John Carney

ESTRELLAS: Keira Knightley, Mark Ruffalo, Hailee Steinfeld, Adam Levine, James Corden, CeeLo Green

 

“But don’t forget the songs
That made you cry
And the songs that saved your life
Yes, you’re older now
And you’re a clever swine
But they were the only ones who ever stood by you”

Morrissey (de “Ruber Ring ” / The Smiths)

 

El gusto por la música difiere ampliamente. Y al hablar de música, además de la inmensa diversidad de tipos y géneros, tendríamos que hacer una clara diferenciación entre aquella meramente instrumental, y la que tiene letra. “Poesía del pueblo”, como dijo alguien por ahí. Probablemente nadie afirmaría tajantemente que no le gusta la música. Pero aún partiendo del supuesto de que a todos nos gusta de alguna forma, presumo que no todo el mundo le da la misma relevancia. Siempre está presente de fondo en las reuniones sociales, muchas veces mientras se maneja en el auto, mientras se trabaja, en las salas de espera de los consultorios o mientras se hace ejercicio, por solo mencionar algunos ejemplos. Pero cuántos de nosotros realmente la escuchamos? Cuántos realmente le damos toda nuestra atención para concentrarnos enteramente en ella, para sentirla? Cuántos de nosotros tenemos canciones con las que nos hemos identificado en algún momento, y con las que, con tan solo escucharlas de nuevo, volvemos en el tiempo al momento en que significaron tanto?  Quizás solo quienes pertenezcan a estos últimos se conmoverán ante Begin Again de la forma como su director John Carney ha pretendido.

begin-again-Cartelera EspañaLa película comienza en un bar, donde Gretta (Keira Knightley), cantante y compositora aficionada, interpreta acompañada de su guitarra una composición suya. Dan (Mark Ruffalo), un productor musical venido a menos, golpeado por la vida y la mala suerte, se conecta con su canción profundamente. Desde este bar, con cambios de tiempo muy bien manejados y que terminan confluyendo en este preciso momento, la película nos lleva brillantemente en el primer tramo a cómo una canción puede tener tanta relevancia para alguien. Me atrevo a decir que este logro por sí solo justifica ver la película. Explica a su vez el sentido del título (siendo el working title, al igual que el adoptado en castellano para Suramérica, “Can a song save your life?), y da origen a la trama, cuyo eje es la relación que se desarrolla entre los protagonistas.

Gretta y Dan son dos personas atravesando por uno de esos grandes baches de la vida donde todo parece gris, y lo que aparenta ser en principio una relación de negocios, que gira en torno a la inusual idea de grabar rudimentariamente un álbum de Gretta, incluyendo a Nueva York y sus sonidos citadinos como protagonistas en segundo plano, termina debatiéndose entre la innegable atracción latente entre los dos, y el haberse encontrado como “almas gemelas musicales”. La secuencia nocturna recorriendo las calles de Manhattan, cada uno con audífonos independientes pero conectados al mismo reproductor, compartiendo alternadamente canciones favoritas, es una de esas escenas que termina grabándose en la memoria.

Parte de la crítica ha dicho que lo que Carney realmente hizo con esta película es un “intento de secuela” de su película Once, que también tuvo la música como eje central. Yo prefiero pensar simplemente que él mismo es una de esas personas que viven y sienten la música, y que tiene para él la relevancia suficiente como para querer contar mucho acerca de ella. Su pasado como músico en una banda parecería confirmarlo suficientemente.

Para los protagonistas musicales, Gretta y su ex novio Dave (Adam Levine, vocalista de Maroon 5), Carney ha escogido a una actriz que canta suficientemente bien, y a un cantante que actúa suficientemente bien. Logra así que ellos mismos interpreten sus canciones en las escenas musicales, y se alcance así un realismo que otra manera sería esquivo. La música fue compuesta para la película, y aunque su calidad como elemento aislado pueda ser cuestionada, el efecto en la emocionalidad del film es innegable. La música en el cine, muchas de las veces, hace que una escena, o la película misma, crezca. Es el motivo por el cual se la incluye. Lo que no es tan obvio es que el cine también potencie la música; sin embargo, cuántas veces no hemos sobrellevado en el cine, incluso con agrado, géneros musicales que en otro contexto no hubiéramos soportado. O cuántas veces no hemos vibrado en el cine con una canción, la hemos redescubierto allí sentados, cuando fuera de la película nunca llamó nuestra atención. Cine y música son sin duda uno de esos casos donde el resultado es más que la simple suma.

El pecado de Begin Again es que termina quizás cayendo en tantos clichés, como los que intencional – y acertadamente – logra evitar, optando por un punto medio entre una comedia romántica rosa y un drama más profundo. Sin embargo el protagonismo de la música como centro de la historia, el recorrido por el mundo de la industria musical moderna, una narrativa entretenida, y el desarrollo de personajes del común por los cuales es sencillo desarrollar afecto, hacen que esta película sea enteramente disfrutable.

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