Mujeres del siglo XX
Adriana Bernal Mor8.5
LO MEJOR
  • La oportunidad de vivir, sentir, disfrutar y entender una época que ciertamente marcó profundamente a la sociedad.
  • Los actores y sus interpretaciones. Es un deleite poder encantarse con personajes sencillos pero bastante humanos.
LO MALO
  • Difícilmente podría definir algún punto negativo, más allá de no ver y disfrutar esta producción cinematográfica.
8.5Notable

TÍTULO ORIGINAL: 20th Century Women

AÑO: 2016

DURACIÓN: 118 min

GÉNERO: Drama. Comedia

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: Mike Mills

ESTRELLAS: Annette Bening, Lucas Jade Zumann, Elle Fanning, Greta Gerwig, Billy Crudup

 

La década de los 70´s encuentra en esta película el espacio ideal de resurrección. Más allá de ser un retrato de un momento histórico, el punto clave está en la mirada sencilla y trascendente que el director expone sobre el amor y la libertad femenina. Una apuesta que se aleja de lo obvio y que busca en las interpretaciones, en las palabras y en los personajes su punto más fuerte.

Es la historia de una madre y su hijo adolescente, Jamie, quienes lejos de tener una familia convencional norteamericana deciden convivir desde hace tiempo en su casa con una artista, un mecánico y esporádica y silenciosamente con la mejor amiga del menor. Juntos comparten más que un solo techo, pues los problemas que los aquejan terminan compenetrándolos a todos, al punto en que quienes alguna vez fueron extraños son ahora inesperada e inusual una familia.

En esa evolución, y viviendo justamente en una época en la que la liberación femenina comenzaba a dar más de qué hablar en Estados Unidos, la enfermedad, el embarazo, la soledad, el amor, el sexo y el punk se convierten en los eslabones a través de los cuales se empiezan a tejer las relaciones entre los personajes, haciendo que de forma natural salgan a la vista los problemas más íntimos y perturbadores de su personalidad y de su vida en general.

Pero a pesar de no tener una historia extremadamente impactante, el punto preciso está justamente en la potencia que tiene la sencillez de su espacio y personajes, pues esto justamente es lo que hace posible la identificación inmediata del público con los protagonistas, con su época y sus historias. Lo grandioso es que el recorrido, a pesar de tener personajes principales destacados, no se queda solamente en el desarrollo de estas dos historias, sino que ahonda de manera perfecta en los personajes secundarios que apoyan y fortalecen a los demás.

La posibilidad de encajar en un escenario pequeño cinco “vidas” y darle a cada una el espacio y fuerza propias durante toda la narración, me encantó. Sencillamente porque se siente el trabajo que hay detrás de la construcción de los personajes, su pasado, su presente y quizá lo que podría ser su futuro. Ningún diálogo deja suelta alguna idea, al final todos hilan sus pensamientos, angustias y anhelos en pequeñas situaciones que los humanizan cada vez más.

No existe un afán por exponer en la pantalla circunstancias extraordinarias que deslumbren al espectador, sino que con simples conversaciones, puntuales y directas, logran el impacto y la tensión necesaria para encarrilarse de lleno en toda la película.

Además de la espectacular ambientación y recreación de la década, es muy interesante ver cómo dentro de la vida cotidiana de los protagonistas se van entretejiendo hechos históricos que explican de alguna manera el por qué de las reacciones y decisiones de los personajes. En adición, el hecho de involucrar no sólo la realidad política del país sino también visibilizar una época tan relevante en cuanto a la liberación de la mujer, potencian cálidamente el relato, enriqueciendo de esa manera el valor que tiene una producción como esta.

Por otro lado, y dentro de la dinámica de la narrativa y el montaje, es muy interesante la manera como casi sin darnos cuenta la historia va tomando diferentes puntos de vista y rumbos, mostrando al espectador el contexto de la época de diversas y ricas maneras. Los personajes sigilosamente y sin previo aviso son introducidos con su voz y contexto en la atmósfera, de tal forma que casi por inercia absorbemos la realidad a partir de la diversidad de las formas de vida.

En definitiva, el cuidado de cada detalle, la imagen, los elementos de la época y por supuesto del guión hacen que sea una película extraordinaria, que no sólo nos pone a pensar sobre los personajes que hay al frente sino también sobre nosotros mismos; la visión del amor, la libertad, el hombre y la mujer toman la fuerza suficientes para hacernos disfrutar e incomodar al mismo tiempo. Temas que están presentes en nuestra realidad, pero que muchas veces poco se cuestionan o se reinterpretan, son los protagonistas de 20th Century Women. Una película que toca fibras de la historia, de personajes que transitaron por grandes sucesos y sobrevivieron, de las ideas que parecían descabelladas, pero que hoy son nuestra realidad. Un producción que logra el equilibrio entre la época, la ideología, los espacios, los colores, el montaje, los personajes, la música y en general el universo propio de un momento que transformó absolutamente la forma de entender y vivir la vida.

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