Madre
Adriana Bernal Mor7
LO MEJOR
  • Poder ver de nuevo una producción de Darren Aronofsky. Tiene un inmenso valor tenerlo otra vez en la pantalla.
  • Metafórica y conceptualmente es una película que rompe límites y propone una experiencia inusual en el espectador.
LO MALO
  • Para muchas personas es una película incómoda, que se sale por completo de cualquier estándar y por ende genera poca conexión y poca empatía.
7BUENA

 

TÍTULO ORIGINAL: Mother

AÑO: 2017

DURACIÓN: 120 min

GÉNERO:  Thriller psicológico. Drama

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: Darren Aronofsky

ESTRELLAS:Jennifer Lawrence, Javier Bardem, Michelle Pfeiffer, Ed Harris

Tres años son una larga espera para poder ver de nuevo en las pantallas a uno de los directores más increíbles, atrayentes e impactantes que tiene el cine. Pi: el orden del caos, Réquiem por un sueño, La fuente de la vida, El luchador, El cisne negro y Noé fueron producciones que nos dejaron ver el potencial de un director que atrapa de forma inmediata con sus erizantes propuestas. Es notorio que no se queda en lo más simple y siempre busca tocar fibras muy profundas de sus espectadores, de tal manera que se llega a sentir una incomodidad peculiar que gusta mucho.

Ahora, Darren Aronofsky manteniendo su estilo y sus propuestas cinematográficas, muestra ante su público su más reciente producción: Madre. Desde que escuché el nombre y vi el afiche de la película presentía que esta tendría seguramente el mismo estilo que las demás, y esperé con ansias la llegada a las salas de nuestro país. Él, podría decir, se ha convertido para mí en un director de culto, más que todo por la capacidad que tiene de desarrollar historias que mantienen psicológicamente atado al público, impactando profundamente en la sensación que se tiene al asistir a la sala por entretenimiento. Creo que la experiencia de ver las películas de Aronofsky se potencia desde el instante en el que lo que se ve se siente en el estómago, se siente en la incomodidad de la silla y en la necesidad de pensar que es necesario que se acabe la película a pesar de que en realidad lo que queremos es saber qué más puede suceder ahí.

Mi experiencia con Madre no fue diferente, en el sentido de que efectivamente sentí que estaba expuesta a una producción cinematográfica fuera de lo común; solamente que ahora el director estaba explorando nuevos espacios y reduciendo el escenario a una casa con un potencial simbólico excepcional.

El uso de los efectos especiales, que daban la sensación de estar en un espacio invadido de fantasmas y olvido empieza a introducirnos en el mundo particular y sorpresivo de Aronofsky, creando así la expectativa de querer entender de dónde viene y hacia dónde va ese pequeño trozo de trasformación que seguramente define por completo el concepto de la película.

En este punto se me hace difícil poder escribir una descripción cronológica y lineal, porque creo que más allá de la evolución de la historia, de lo que se trata con esta película es de sentir profundamente. La situación es muy sencilla: un escritor y su esposa se van a vivir a una casa alejada de la civilización, buscando que él pueda conectarse y tener algún tipo de inspiración para escribir un libro que lleva ya mucho tiempo de espera. En ese transcurrir de la mudanza, él se encuentra con unos grandes admiradores de su obra a quienes decide darles posada en su casa. Sin embargo, el simple acto de querer servir amablemente a unas personas que habían viajado a verlo hasta tan lejos, poco a poco devela exactamente la verdadera intención que el escritor tiene de querer dejar entrar abruptamente a sus seguidores en su espacio más privado. El tema intrínseco de esta parte de la trama es el ego y la necesidad de admiración. La presencia de los invitados entorpece mucho más la vida de la pareja, hasta que un hijo aparece como la posible salvación de su relación y de su creación.

 

 

Pero el poder del ego artístico, la necesidad de saciarlo antes de volver a caer en el olvido y la entrega profunda y sin límites de una mujer (madre) con su marido, nublan la realidad de los protagonistas, hasta que terminan destruyendo por completo su vida.

Por supuesto que en ese transcurrir de acciones, que van empeorando a medida que la película avanza, se comienzan a generar diferentes sentimientos a través de los cuales se siente esa incomodidad profunda que aqueja la mente y el cuerpo. Para mucha gente hay una desconexión total con la historia cuando ya sobrepasa los límites de lo creíble (incluso me sentí así en el climax de la película), pero creo que la intención de potencializar y darle mucha fuerza a los conflictos internos del ego, la entrega, la fama, el egoísmo, el sacrificio y el amor hacen parte de esa exageración molesta y perturbadora. Podría decirse que para el director es evidente que la experiencia de ver su película está más allá de la pantalla y que por el hecho de estar sentados ahí no es suficiente para sentir y explorar realmente una producción.

De esta manera, Madre, una controversial película para la crítica y el público en general, es amada y odiada por los espectadores. Algunos alucinan con su propuesta cinematográfica, el tema, la exploración del espacio, de los personajes y sobre todo la postura íntima y desgarradora que hay frente a la realidad. Otros han preferido salirse de la sala, pues no han soportado el desenlace y podría decirse la exageración de las situaciones que ya superan en todo sentido la empatía, la realidad y la verosimilitud.

En mi caso, creo que lograr entender las metáforas visuales y conceptuales que propone la película, hacen que esta tenga un valor inigualable, porque lo más enriquecedor de este director es que no se queda con esquemas básicos ni posturas obvias frente a los temas, sino que explora íntimamente el accionar humano, para llevarlo de una forma desgarradora, pero artística, a las pantallas y a las historias.

Esta es una película que hay que ver sin prejuicios, sin esperar nada demasiado bueno o demasiado negativo de ella. Es una película que se convierte en experiencia, y que exige por parte del espectador un análisis póstumo debido al impacto inicial que se tiene al verla. Lo maravilloso, y quizá a mucha gente podría no gustarle, es la incomodidad que genera la trama. Personalmente sentí que en un punto había cierta exageración que me sacó por completo de la historia y me introdujo en un mundo diferente de desesperación. Sin embargo, haciendo un análisis de toda la propuesta, creo que en cierta medida es justamente lo que se quiere, dejar muchas preguntas y sensaciones abiertas que hacen pensar el cine una y otra vez.

Sobre El Autor

Adriana Bernal Mor
Equipo Distinta mirada

Colaboradora

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