Las malas hierbas
Adriana Bernal Mor7
LO MEJOR
  • Un buen inicio, que engancha y que invita a seguir envuelto en la película.
LO MALO
  • Tiene puntos muy predecibles que hacen difícil la sorpresa y por ende se deja muy poco a la imaginación y la novedad.
7BUENA

TÍTULO ORIGINAL: Les mauvaises herbes

OTROS TÍTULOS: Bad Seeds

AÑO: 2016

DURACIÓN: 105 min

GÉNERO: Drama, comedia

PAÍS: Canadá

DIRECTOR: Louis Bélanger

ESTRELLAS: Alexis Martin, Gilles Renaud, Emmanuelle Lussier Martinez

Apesar de recibir siempre muy buenas calificaciones, es difícil poder tener la oportunidad de ver cine canadiense en nuestro país. Por esta razón, esta se convierte en una gran oportunidad para deleitarse con un estilo cinematográfico diferente, que envuelve narrativas, géneros y directores muy variados.

Una de las películas más recomendadas, porque además de abrir el festival tendrá la presencia de su director, es Las Malas Hierbas. Una comedia en la que un actor de teatro, con una gran deuda, tiene que escapar de la ciudad para huir de quienes lo buscan para cobrarle lo que debe. Ante el afán de desaparecer de la vista de los que están tras de él, llega a un desalado lugar cubierto completamente de nieve, en donde solo un hombre de aparente inocencia le brinda una mano en medio del helado clima. Sin embargo, quienes en un principio son los personajes más sencillos, pronto develan sus secretos más escondidos, llevando a que el actor, el dueño del lugar y otro personaje vivan una aventura alrededor del cuidado extremo de un cultivo de marihuana.

Las malas hierbas es una película que a pesar de la sencillez de su estructura, mantiene una trama lo suficientemente atractiva como para tener al espectador atento en cierto nivel a la evolución de la historia. Sin embargo,  en algunos puntos se siente que momentos importantes quedan reducidos a resoluciones o situaciones tan simples, que pasan sin dejar una huella importante en toda la narración. Esto también va de la mano de una transformación un poco liviana y a la vez predecible de los personajes, que a pesar de tener unos puntos de giro importantes al principio, después sobrellevan sus propios obstáculos de forma poco sorpresiva.

Lo anterior genera una extraña sensación de aislamiento que no es total, a pesar de que por la particularidad de la situación y la excentricidad de la atmósfera es casi una necesidad querer saber el final de todo, pero que tarde o temprano hace que la película avance un poco lenta y quizá sin un encanto especial que la haga diferenciarse notablemente de otras tantas.

De todas formas,  es una producción que entretiene y sobre todo que da la posibilidad de pensar en otros espacios distintos, con otras atmósferas, en situaciones que son peculiares y que atraen personajes también singulares.

Lo más importante es que con esta y muchas otras películas más, se reafirma la idea de que a través del cine se puede echar un leve vistazo a la forma de ser, pensar, sentir, crecer y vivir de otras culturas.  Tal vez puede que esta no sea la apuesta más representativa del director Louis Bélanger, quien con un amplio recorrido ha logrado sobreponer su nombre dentro de los directores reconocidos de su país, sino que  simplemente es un producto que además de cómico, pone en evidencia parcial puntos importantes sobre la estructuración, autoestima, proyección, rencor, tristeza, anhelos, sueños y libertad del ser humano… de seres humanos que sólo encontrándose entre sí bajo condiciones adversas logran redefinir realmente lo que los mueve y motiva.

Sobre El Autor

Adriana Bernal Mor
Equipo Distinta mirada

Colaboradora

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