La ley del mercado
Adriana Bernal7
LO MEJOR
  • Definitivamente la excelente actuación de Vincent Lindon. Su trabajo logra transportarnos a la situación frustrada y desconsoladora del personaje de la película.
LO MALO
  • Es una película con un ritmo lento, que no sorprende drásticamente, pero que a su vez le apunta a otro tipo de identificación, mucho más personal e individual con el protagonista.
7BUENA

La ley del mercado afiche

TÍTULO ORIGINAL: La loi du marché

OTROS TÍTULOS: The Measure of a Man

AÑO: 2015

DURACIÓN: 1h 33 min

GÉNERO: Drama

PAÍS: Francia

DIRECTOR: Stéphane Brizé

ESTRELLAS: Vincent Lindon, Karine de Mirbeck, Yves Ory, Matthieu Schaller

 

 

El cine francés se ha caracterizado por manejar una estructura que lleva al espectador a reflexionar sobre situaciones especiales y personajes peculiares, más que sobre acciones demasiado relevantes durante la historia. Dentro de este espectro, La Ley del Mercado, ganadora de tres Premios César en el 2016, no está lejos de plantearnos este mismo escenario, pues puede ser considerada una película netamente de personaje. En esta ocasión se trata de la historia de un hombre que habiendo pasado su edad más productiva, está buscando trabajo en un mundo que rápidamente ha cambiado y al cual difícilmente se ha logrado adaptar.

Aunque la película tiene un ritmo concretamente lento y las escenas pueden convertirse en largos diálogos entre personajes, la profundidad con la que es tratada la situación en la que está inmerso el protagonista envuelve desde el primer momento al espectador, pues se genera un interés peculiar en querer conocer las adversidades, tropiezos o triunfos de su búsqueda y de cómo él, inmerso en una realidad desalentadora, logrará sobrepasar todo aquello que lo pone fuera del juego del mercado constantemente.

La ley del mercado. secundaria

Dentro de mis gustos personales he tenido un interés particular por las películas que se atreven a explorar profundamente condiciones humanas y realidades en las que se refleja acertadamente y de manera inteligente las desgastadoras y agobiantes vidas que les corresponden a los protagonistas. Cuando estamos frente a una pantalla y nos identificamos con la esencia del personaje y con su cotidianidad, se logra una conexión muy interesante. En cada situación la audiencia se involucra con las decisiones y peripecias, sintiendo que en cierta medida podrían ser el reflejo de sus propias vivencias diarias.

Bajo este contexto cabe destacar la excelente actuación de Vincent Lindon, quien ganó el Premio a Mejor Actor en Cannes 2015. La sencillez del personaje, mezclada con la calidad y empatía que genera el actor, hacen que la película tome una fuerza interesante, y si bien deja de ser totalmente sorprendente, se adentra al menos en una realidad que afecta directamente a muchas personas en el mundo.  Es este nivel de detalle el que hace que esta película se convierta en un producto atractivo, uno que se aprecia mejor a través de los detalles artísticos de sus actores, más que por la relevancia o fuerza de la historia.

Sin embargo, no tan a su favor, el ritmo de la película hace que la atención a la historia se pierda por momentos y la película caiga en cierta medida en una monotonía que trae pocos asombros  y  admiraciones.  Sus puntos de giro, aunque definidos, tampoco sientan una diferencia relevante, generando una sensación de lentitud y estancamiento en el avance de la narración.  La intención del director Stéphane Brizé posiblemente no está enfocada a generar tensión planteando cambios extremos en la realidad del personaje, sino por el contrario, trata de reflejar a través de esta peculiar estructura lo tediosa que puede resultar la vida, y la resignación a la que hay que llegar en el momento en el que las posibilidades de ser parte de un mercado laboral exigente se vuelven cada vez más imposibles y lejanas.

La ley del Mercado claramente no es una película para sorprenderse y requiere de cierta concentración y calma al momento de apreciarla, pues puede tornarse un poco lenta y repetitiva. Sin embargo, entender la evolución de la situación, adentrarse en los sentimientos, culpas, fracasos y frustraciones del protagonista, permitirse comprender la película desde la esencia misma de la complejidad del personaje principal, hacen que pueda considerarse una buena opción al momento de escoger una película para ver.

 

Sobre El Autor

Adriana Bernal Mor
Equipo Distinta mirada

Colaboradora

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