Julie y Julia
Autor7
H. Santana (Dirección Distinta Mirada)8
7.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
8.3

TÍTULO ORIGINAL: Julie & Julia

 

Julie & Julia cuenta en paralelo la historia de dos mujeres que encontraron en el oficio de cocinar un valioso espacio de reivindicación personal.  Julia Child (Meryl Streep) es, en los años cuarentas,  la esposa de un  norteamericano que cumple una misión diplomática en Paris.  Huyéndole al vacío de ser tan solo la mujer de alguien, decide ser quien presiente ser y acomete el proyecto de adentrarse, en cuerpo y alma, en la reputada cocina francesa. El resultado, un libro titulado Dominando el arte de la cocina francesa que se convertirá en un ícono de esta clase de publicaciones.  Más de medio siglo después Julie Powel (Amy Adams) es una mujer felizmente casada que al borde de los treinta siente que la aridez de su trabajo  puede resecar su vida entera. En uno de esos  arrebatos indispensables para estremecer la vida, decide preparar, durante los trescientos sesenta y cinco días siguientes, todas las recetas del libro de la Child. Es un silencioso homenaje a la maestra pero es también una bulliciosa manera de transgredir su rutina: dejará, día a día, su experiencia culinaria consignada en un blog. Su sueño: crear también – alrededor de esa alquimia de ollas, condimentos y salsas –  un “colectivo virtual” para compartir los tantos sabores y los no pocos desazones que siente aquel que hace del cocinar una forma de vivir.

La película cautiva con lo que tiene que, sin ser mucho, es más que suficiente para lo que se propone. La destreza escénica de la Streep ya todos la damos por descontada. Su compañera de fórmula, la promisoria Amy Adams, lo hace igualmente bien. Se enfrenta a su papel sin apelar al facilismo de la deslumbrante belleza o al lugar común de la pareja idílica. Con su esposo se entienden bien pero es más una complicidad rutinaria con sus aristas, las unas mullidas, las otras incómodas. Los hombres de Julie & Julia ( Dave Annable y Stanley Tucci) están, apenas, para que ellas sobresalgan. Sin aspavientos y discursos la película es un homenaje a la mujer y aunque ahora en muchas cocinas descuellan los hombres, nadie podrá negar que la cocina es, en su esencia más íntima, femenina. Por eso, entiéndanme bien, hay tan buenos cocineros hombres.

Coincido con aquellos que reconociéndole muchos méritos a la película consideran que hubiera sido mejor con veinte o veinticinco minutos menos de duración. Hay historias, como la Julie & Julia,  que no tienen historia y es por no tenerla que su relato se presta – y eso es toda una fortuna – a la cortedad.

Julie & Julia se suma, y se suma bien, al abultado listado de las películas agradables y buenas. Hablando en términos culinarios, es indiscutible que sus ingredientes son de buena calidad y que el resultado de su mezcla deja en la boca un sabor placentero. Pero no más va más allá. El platillo que nos sirven en la mesa no sobresale ni por su apariencia, ni por sus aromas o texturas. Se come con agrado pero no perdura.  Cuando se va al cine, al igual que cuando se va a un restaurante, no siempre estamos a la espera de un gran sobrecogimiento.  No pocas veces lo único que esperamos  es que nos consientan nuestros sentidos. Julie & Julia es uno de esos simples deleites. Esperar más de ella o juzgarla desde una expectativa distinta es perderse el buen sabor que nos queda después de verla.

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