Jesucristo superestrella
Autor8.5
8.5Notable
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
5.2

TÍTULO ORIGINAL: Jesus Christ Superstar

OTROS TÍTULOS: Jesucristo superstar

AÑO: 1973

DURACIÓN: 102 min

GÉNERO: Musical

PAÍS: Estado Unidos

DIRECTOR: Norman Jewison

ESTRELLAS:Ted Neeley, Carl Anderson, Yvonne Elliman, Barry Dennen, Bob Bingham, Larry T. Marshall, Joshua Mostel

Las películas pueden dejarnos huellas de muy distinto tipo. Puede, por ejemplo, que una escena no particularmente memorable se nos incruste en el alma por el momento o la circunstancia en el que o en la que la vimos. La infancia y en especial la adolescencia son épocas propensas a este tipo de adherencias. Con los años se adquiere cierta impermeabilidad que dificulta esa marca que con tanta facilidad se daba cuando en épocas más inestables – y quizás también más felices – nos sumergíamos en la ficción de la gran pantalla.

jesucristo superstar aficheMás allá de nuestras creencias religiosas supongo que todos tenemos, tomada de la vasta iconografía disponible, una imagen de Jesucristo. Bien para afirmar su existencia y su deidad o bien para aseverar lo contrario, un retrato o una imagen o una colección de los anteriores se nos viene a la mente cuando pensamos o hablamos de Jesús. En mi caso una muy nítida representación proviene de la archifamosa Jesucristo Superestrella. Vi este musical, poderoso y emblemático, en mi transición de la infancia a la adolescencia y desde entonces y hasta ahora cada vez que por la razón que sea invoco el nombre de Jesús, es el rostro de Ted Neeley , adusto y suave a la vez, en el papel del incomprendido redentor, el que se me instala en la cabeza. Figurativamente mi Jesús tiene algo de este hombre de blanquísima túnica que protagonizó Jesucristo Superestrella, la película que Norman Jewison dirigió en el año 73.

El gran mérito de la película no es por supuesto, pese al valor personal que ello me representa, esta asociación figurativa. Su incuestionable valor viene, entre otros varios elementos, de la atemporalidad de su puesta en escena, de la permanencia de su estilo y de su contundencia musical.

Con una propuesta que hoy, con más de cuarenta años encima, sigue siendo tan vanguardista y respetuosa del personaje histórico como al momento de su estreno, Jesucristo Superestrella cuenta lo que le sucedió a Jesús en los días que precedieron su crucifixión. Rodada en unos parcos, polvorientos pero a la vez sobrecogedores paisajes de Jerusalén, la película muestra desde distintos ángulos la desazón , el cansancio y la angustia que rodearon la muerte del que  algunos proclamaban como el hijo de Dios. A través de unas voces cuyos acentos y tonos se amoldan perfectamente a los personajes, son Judas (Carl Anderson) , María Magdalena (Yvonne Elliman) y Poncio Pilatos (Barry Dennen) quienes nos ofrecen su sentida perspectiva de la agonía de este hombre al que, cada uno a su manera, admiraban, amaban, respetaban y, quizás por su condición divina, no entendían.

Es increíble como, vista más de cuarenta años después, Jesucristo Superestrella conserva intactos el atractivo y la credibilidad de su propuesta: una visión hippie y psicodélica de este personaje traído, por el magnetismo de la música y por sus fascinantes compañeros de escenario, a una modernidad que haciéndolo más humano replantea su propia divinidad. Fue precisamente esta manera de desacartonar al personaje, en tono de rock, lo que hizo de Jesucristo Superestrella una película memorable, un verdadero clásico en su género. Para todos aquellos que habíamos crecido con un Jesús dogmático y distante, verlo de pronto en medio de unas puestas en escena modernas, sugestivas y provocadoras  fue una experiencia inolvidable. Puestas en escena que lejos de desdibujarla reforzaban aún más su enigmática y sugestiva personalidad.

Jesucristo superestrella principal

Musicalmente Jesucristo Superestrella es avasalladora. No me refiero a la calidad misma de todas y cada una de sus canciones. Me refiero sí al estremecimiento que provocan sus letras y a las versiones magistrales de sus intérpretes. Cuántas veces se habrá cantado y cuántas voces habrán cantado el I don´t know how to love him de María Magdelena o el angustioso y desesperado Gethsemane (I Only want to say) de un Jesús que no entiende los designios de su creador? Muchísimas y muchísimas debieran seguir siendo las voces que sigan cantándolas. Su fuerza y su belleza lo ameritan.

La película empieza y termina con la imagen de un bus desvencijado. En él llegan a un paraje desértico de Jerusalén todos los actores del rodaje. Según la tradición judeo cristiana por su ubicación geográfica y específicamente por su altura, Jerusalén era el lugar que habría de permitir una mayor proximidad con el Creador. Al comienzo todos bajan del bus, descargan la utilería y contemplan, como presagiando algo grandioso y a la vez nefasto, el árido paisaje . En un instante todos se convierten en los personajes que deben interpretar y se sumergen en la representación del final de una historia, la vida de Jesucristo, que habría de marcar para muchos el comienzo de la historia. Al final el bus parte de Jerusalén. Las caras traslucen cansancio y pesadumbre. La obra ha terminado. Vuelta a la realidad. Todo igual que al principio solo que uno de ellos, el actor o a quien este encarnó, no sube al bus de regreso.

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