El IndieBo se ha consolidado como uno de los festivales de cine independiente más importantes de la región, demostrándolo contundentemente este año, no solamente decidiendo seguir adelante en medio de las barreras que la pandemia mundial impone, sino al lograr configurar una selección de gran calidad y variedad cinematográfica, acordes siempre con el espíritu de contribuir a la «construcción de una sociedad humanizada y tolerante en la interacción entre sus miembros… elevando su nivel de compromiso en lo social». IndieBo, de manera esperanzadora y en un sentido significativo más que metafórico, se proyecta como una forma de volar en estos tiempos de limitaciones.

Incluyendo 47 películas de 27 países que en su gran mayoría han sido exhibidas en festivales como Cannes, Sundance o Berlín, entre otros, funcionará sobre una reconocida plataforma de streaming que hará posible que no solamente los asistentes locales tengamos acceso al festival, sino que cualquier persona en cualquier lugar de Colombia pueda hacerlo. Su selección estará dividida en cinco secciones: Mundo, la ventana el resto del planeta; Colombia, producciones nuestras; Pop, la sección más ecléctica que incluye ficción, documentales y diversos géneros; Ventanas abiertas, con grandes nombres dedicados al cine documental; Homenaje a Julien Temple, director inglés conocido por sus trabajos documentales que involucran principalmente el rock, Londres e Ibiza; y finalmente IndieKids, un espacio para los niños con contenido cinematográfico diferente.

La forma de acceder a cada producción podrá ser de manera individual por película, o por paquetes. Cada película tendrá un periodo de acceso que puede ir entre 48 y 72 horas, y algunas de las películas tendrán un límite de asistencia, así que vale la pena planear y programarse con anticipación. Este video explica cómo funciona en más detalle.

Pudo el Indiebo 2020 llegar en un momento más apropiado, con tanta necesidad y avidez de buen cine? Difícilmente. Como siempre lo repetimos, es imposible hacer recomendaciones generales en un festival (y su público) tan variado, sin embargo éstas son algunas de las producciones que llaman la atención.

Ruido (Colombia)

Un empresario es asesinado durante una cena. Hay 5 sospechosos y 5 versiones diferentes. A través de interrogatorios y pistas, un detective intenta descubrir el crimen en donde las piezas del rompecabezas parecen no encajar.

 

London: The Modern Babylon (Reino Unido)

En un collage caleidoscópico de historia social, cultura pop, acontecimientos públicos e historias íntimas, Julien Temple arma el retrato vibrante (¡y musical!) de la Londres del último siglo y fracción.

 

A White, White Day (Islandia)

En un pueblo remoto de Islandia, un jefe de policía de licencia sospecha que su fallecida esposa tuvo un affaire con otro hombre. Esa obsesión, con nervio de serie nórdica, va generando tensión y crea un thriller distinto, que revela el gran potencial del cine islandés.

 

Saint Frances (Estados Unidos)

Bridget consigue trabajo como niñera de una niña de seis años en un barrio rico de Chicago. Allí se enfrentará a la obstinada Frances y deberá manejar la tensión entre las madres de la niña. Gente real con problemas reales en una comedia de paternidad queer casi perfecta.

 

Aren’t You Happy? (Alemania)

Aren’t You Happy? es una comedia que coloca a la feminidad contemporánea bajo el microscopio, y lo hace de una manera juguetona y poco convencional. Un collage episódico sobre la tipificación de la mujer en tiempos de Instagram y la búsqueda de likes.

 

Last and First Man (Islandia)

Dentro de dos millones de años, los humanos del futuro se enfrentan la extinción. Casi todo lo que queda en el mundo son monumentos surreales y brutalistas que transmiten su mensaje a la naturaleza. El testamento en imagen y sonido del gran Jóhann Jóhannsson.

 

White Riot (Reino Unido)

En su premiado documental, Rubika Shah cuenta la historia de Rock Against Racism, el movimiento cultural que, armado apenas con un fanzine, combatió (y le ganó) a lo más rancio de la política inglesa.

 

Atlantis (Ucrania)

El premio mayor de la sección Orizzonti del Festival de Venecia es un potente relato de un futuro cercano en el que Ucrania, tras una guerra con Rusia, debe iniciar el proceso de reconstrucción. Una poderosa exploración de los estragos que deja un conflicto.

 

Mapa de sueños Latinoamericanos (México, Argentina)

Entre 1992 y 2013 Martín Weber realizó un trabajo fotográfico monumental: recorrió América Latina pidiendo a diferentes personas que escribieran sus sueños con tiza en una pequeña pizarra. Décadas más tarde, se pregunta desde el cine si alguno de esos deseos se cumplió.

 

L’extraordinaire voyage de Marona (Francia)

Después un grave accidente, Marona, una anciana, empieza a recordar su vida, sus dueños, su mala suerte y a quienes la quisieron incondicionalmente. Esta maravilla animada es una celebración de la inocencia y el candor de los perros y su extraordinaria capacidad de amar.

 

Un hombre alado (México)

Este es el biopic que Gustavo Cerati merecía: sus colaboradores más cercanos de los últimos años llevando adelante un análisis necesario y emotivo de sus territorios creativos. Desde Soda Stereo hasta Fuerza Natural, con la música en primer plano.

 

Sobre El Autor

Humberto Santana S.
Dirección Distinta Mirada

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