Incendies
César Padilla Herrera10
LO BUENO
  • Haber escogido a Lubna Azabal.
  • Los contraplanos entre madre e hija. La idea de volver sobre los pasos, de la huella.
  • La reconciliación que surge luego de que los gemelos comprenden la dolorosa historia que comparten.
LO MALO
  • El desasosiego luego de verla.
  • In a Better World, Incendies merecía más aquel premio en el 2010.
  • No escuchar un poco más de Radiohead
10Excelente
Puntuación de los lectores: (12 Votes)
9.9

TÍTULO ORIGINAL: Incendies

OTROS TÍTULOS:  La mujer que cantaba

AÑO: 2010

DURACIÓN: 130 min.

GÉNERO: Drama

PAÍS: Cánada

DIRECTORA: Denis Villeneuve

REPARTO: Lubna Azabal, Mélissa Désormeaux-Poulin, Maxim Gaudette.

¿ Qué significa ser un heredero? No es solo recibir un acervo, un conjunto de cosas físicas registradas en un documento pre-póstumo. Heredar implica también: cargar, llevar algo adherido. El heredero lleva adherida su herencia, entonces no solo recibe sino que también es. Incendies es sobre el ser-herencia.

En la reconstrucción histórica de los gemelos, en ellos mismos, se solapan el tiempo y el espacio del misterio de la madre. Aquel que la hizo una extraña para sus hijos, según los reclamos del varón a su hermana. Luego de las muchas huellas que recorren, procurando entender a los que las dejaron, se dan cuenta que « la femme qui chante » no era una extraña porque si. Las piezas y testigos hallados en la reconstrucción de los gemelos les permite a estos ordenar una cronología de acontecimientos desgarradora: en el inicio estuvo la sumisión del cuerpo de Nawal, la muerte del amor, y los tres puntos en el talón del hijo; luego vienen las ruinas, los muertos musulmanes y la rabia de Nawal que, quizá con toda la justicia se convirtió en « la femme qui chante »; finalmente un jab en el vientre, el “cuchillo en la garganta”, mejor dicho, la maternidad. Ni siquiera el azar o la inercia, las otras fuerzas de la realidad, le restituyeron a Nawal lo que los actos humanos le quitaron. Solo tuvo a sus hijos, aunque llenos de historia, de la que ella vivió, por eso también eran tragedia, de alguna manera.

En este punto puede reconocerse una nueva capa en esta película: es una obra sobre la historia en general no solo la de los gemelos. Esto puede verse en el cruce de planos de la búsqueda de  Nawal y la de los gemelos. Ambos parten de “un problema o de una incógnita” que los agobia, eso produce el primer movimiento: ir hacia atrás, retrospectivamente. En ese movimiento, reconstruyen, encuentran piezas, escuchan testimonios, lidian con las ruinas que deja la guerra, intentan ordenar su propia genealogía son por tanto historiadores y arqueólogos de sí mismos, y a la vez, representan, en su búsqueda, la complejidad del oficio de esos científicos sociales. Esta es una linea muy interesante en la película de donde emerge uno de sus mensajes subyacentes: la historia de Nawal, de los gemelos, de nosotros, esta compuesta de pura contingencia, todo el tiempo.

 

Creo que la idea de contingencia en Incendies se complejiza con  en el problema de Siracussa y  el Problema de los puentes de Königsberg a los que hace alusión la película. Intentaré describirlos de manera clara aunque muy atrevida dado que no soy matemático y mis fuentes son poco académicas. El de Siracussa expresa que es inevitable llegar al número uno si se sigue este procedimiento: primero, empezar con un “un número entero natural cualquiera (1, 2, 3, 4, 5…), Si el número es par, lo divides por 2, Si es impar, lo multiplicas por 3 y le sumas 1” aplicando estas mismas reglas a los resultados, sin importar el número inicial  “siempre llegarás al 4 que se convierte en 2 y que termina en 1” [1].  El de los puentes de Königsberg es menos sencillo, pero puedo decir que expresa la imposibilidad de hacer un recorrido por varios puntos y regresar al punto de partida una sola vez sin una red que una los puntos. Más allá de lo confusa que pueda ser mi explicación, en la película se los usa como metáfora. Así, el de Siracussa, propone que “existen problemas que llevan a otros problemas indisolubles e intratables“, el de Königsberg propone que hay que establecer conexiones menos obvias para darle sentido a un recorrido. No se puede olvidar que el punto de partida de la gemela se lo da el matemático para quien trabaja en la universidad, y luego otro matemático que habla como loco pero no lo es. Ambos dan las pistas de esta historia y el gemelo, el varón, expresa su comprensión del ser-herencia precisamente a través de números y el problema de Siracussa.

Así son las películas de Villeneuve llenas de capas. No conozco una de sus obras que no sea densa, bienpensada y excepcional. El montaje,  el tratamiento del drama, la relación espacio-tiempo, los planos completos y su necesidad de usar cierta luz dependiendo de lo que quiere mostrar, lo hacen excepcional. Es un detallista, un preciosista. No le interesa la agilidad, las anestesias y mezclas visuales tipo Gonzales-Iñarritu, le interesa diseñar un paisaje donde los mensajes, las capas en que se encuentran, tengan sentido. El resultado es, casi siempre, seductor.

Hablando de la trama y el guión he dejado al margen otros aspectos de Incendies que son sobresalientes como: la interpretación de los actores, especialmente las mujeres; la coordinación magistral de luz y espacio; y el hecho de que el director narre una “historia abstracta” si referencias inmediatas a la realidad. Hay mucho más en el film, lo recomiendo, pues como en todas las películas  de Villeneuve, usted como espectador podrá sentirse intrigado, confundido y, de alguna forma, interpelado.

Sobre El Autor

Colaborador (Colombia)

(Quibdó, 1989)

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.