Gravedad
Autor8
A. Quintero (Dirección Distinta Mirada)7
7.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
8.5

TÍTULO ORIGINAL: Gravity

AÑO: 2013

DURACIÓN: 91 min.

GÉNERO: Drama, Ciencia Ficción, Suspenso

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: Alfonso Cuarón

ESTRELLAS: Sandra Bullock, George Clooney, Ed Harris

 

La aventura que cuenta Gravedad es más bien simple. Es una historia sobre la lucha por la supervivencia, en el más hostil de los escenarios, en el lugar donde más ajenos, torpes e indefensos podríamos llegar a sentirnos: fuera de la órbita de la Tierra. Pero dentro de las innumerables películas del género que se han hecho a través de la historia del cine, hay algo que no se había visto antes. No con la precisión, no con el grado de realismo que alcanza Gravedad. La recreación del movimiento en el espacio raya en la perfección.

La dificultad técnica que representa conseguir el efecto de ausencia de gravedad, y el movimiento en dicha ausencia, es apenas imaginable. Para lograrlo, tuvieron que diseñarse y construirse nuevos aparatos, nuevos sistemas de filmación, inventarse nuevos trucos. Los convencionales no lograban dar el grado de realismo que su director Alfonso Cuarón quiso imprimirle a su película. No lograban liberar suficientemente a los actores de la carga técnica de simular ellos mismos  una buena parte de las condiciones en el espacio, de tal forma que pudieran enfocar aún más sus actuaciones en lo que la película requería de ellos, con la naturalidad que se pretendía. La longitud de las escenas que se podía lograr era demasiado limitada, muy lejos de estas a veces interminables (y magistrales) escenas, que terminan agregando al resultado final la sensación de realismo que producen las cámaras web en vivo.

Gravedad (Gravity, 2013) Poster - Distinta MiradaPero todo este realismo del movimiento en el espacio no es un artilugio creado como fin en si mismo. Tampoco es únicamente un instrumento que convierte la actividad en una especie de danza, en malabares controlados y estéticamente bellos. Agregando a todo esto trasfondos que incluyen tomas espectaculares de la Tierra vista desde el espacio, de las estrellas en el infinito, del interior de las estaciones espaciales, y usando efectivamente sonidos en eco y muchos silencios, Cuarón logra en este realismo el vehículo perfecto para llevarnos a ese lugar fuera de la atmósfera donde todo ocurre. Es el cinturón que nos mantiene en el asiento de la montaña rusa que él diseña, llena de bajadas vertiginosas, de tensión y suspenso.

Gravedad se trata de dos astronautas en una misión espacial rutinaria de reparación de equipos. Ryan Stone (Sandra Bullock), ingeniera médica, adecuadamente entrenada pero con escasa experiencia en el espacio, y Matt Kowalski (George Clooney), astronauta sereno y experimentado, son víctimas de un accidente que los deja a la deriva, abandonados a su suerte y a lo poco que ellos puedan hacer por sí mismos, sin comunicación con la Tierra, con el aire agotándose rápidamente, y con la amenaza de desechos metálicos volando a altas velocidades a su alrededor. Tendrán que apelar a su carácter, a su ingenio y a su capacidad de reacción ante la presión extrema, para llevar a cabo las tareas necesarias que conduzcan a lograr salvarse y volver a la Tierra.

La película plantea sin embargo un desafío aún más difícil y definitivo. Enfrentados a la adversidad llevada al límite, al abandono y el cansancio, los protagonistas tendrán que librar una lucha interior para sobreponerse a la desolación y la desesperanza, tendrán que tener la fuerza de decidir seguir adelante, aún si salvarse pareciera imposible, aún si lo más sensato pareciera ser la resignación, desistir de aferrarse a la vida y sumirse más bien en un sueño tranquilo y eterno.

No es una de esas películas que se guarda parte de sus impresiones para después de que ha terminado, no pretende generar cuestionamientos o reflexiones fuera de ella; nos da todo lo que quiere dar desde el minuto cero hasta el minuto final. A uno podrá gustarle más o gustarle menos el desenlace de esta historia, pero lo que es innegable es el valor técnico que tiene el producto final, que por si solo, sin ser necesariamente el único motivo, hace que valga la pena ver esta película. Lo que han alcanzado Cuarón y su equipo, hábiles y minuciosos artesanos del cine, es sobresaliente técnicamente. Es gracias a artesanos como ellos que el cine rompe permanentemente sus propias fronteras, que evoluciona constantemente, y es también gracias a ellos que todos sabemos a qué se refiere aquello de “La magia del cine”.

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