Entre navajas y secretos
Nicolás Tirado8.5
LO MEJOR
  • Un intento exitoso por hacer una buena película con una trama que se ha intentado mil veces
  • Buenos personajes, con profundidad
  • Buenas actuaciones en roles principales y de reparto
LO MALO
  • Puede que le sobre media hora
  • Le falta comedia para identificarse como una comedia
8.5Muy buena

TÍTULO ORIGINAL: Knives Out

AÑO: 2019

DURACIÓN: 2h 10min

GÉNERO: Intriga, Crimen

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR:  Rian Johnson

ESTRELLAS: Daniel Craig, Ana de Armas, Chris Evans, Jamie Lee Curtis, Toni Collette, Don Johnson, Michael Shannon, Christopher Plummer, Keith Stanfield

Ami me parece que una persona que se anima a hacer una película con una historia tradicional de asesinato y misterio, en esta época dominada por la tecnología y las ciencias forenses (tipo CSI y demás formatos repetidos ad-nauseam sin falta cada domingo por la tarde), es un héroe. Además de esto, salir con algo innovador e interesante en un género donde tanta gente lo ha intentado (con buenos y malos resultados), tanto en cine como en literatura, realmente es una proeza.

Aplausos para Rian Johnson, director americano (quien, a propósito de homicidio, casi mata del dolor a varios con Star Wars: The Last Jedi) que en Knives Out rinde un homenaje a los clásicos del misterio tipo Agatha Christie. Y le salió verdaderamente bien, lo cual no es poca cosa considerando que esta película habría podido ser un desastre como Asesinato en el Expreso de Oriente (me refiero a la película del 2017 dirigida por Kenneth Branagh, después de la cual pensamos que el género misterio/clásico había recibido cristiana sepultura, pues resultó un fiasco a pesar de basarse en una historia increíble de la misma Agatha Christie…), pero no lo es.

La puesta en escena es clásica impecable; una casa en Nueva Inglaterra (barroca/rococó y recargada de decoración hasta la conjuntivitis), una familia, una fortuna, una herencia y un muerto, aparentemente por suicidio. No falta sino el mayordomo, pero hay una enfermera.

Entra el detective Benoit Blanc, quien cumple la función clásica del investigador privado que resuelve el misterio, pero quien por suerte no es ni quiere ser omnipotente como Sherlock Holmes (ni el de Sir Arthur Conan Doyle ni el de la serie de BBC), ni como James Bond (a pesar de ser interpretado por el mismísimo Daniel Craig, quien nos demuestra que no se ha dejado absorber por el rol del legendario 007 y que tiene una enorme capacidad de reinventarse), pero quien sí que tiene un par de compañeros de la fuerza policial más bien tirando a perezosos (imposible no acordarse del Inspector Lestrade que hace sufrir/sufre con Sherlock Holmes).

Además de estos, hay mil personajes en esa película; empezando por la familia del difunto…el hijo inútil haciendo plata con el genio del papá, la nuera falsa, el nieto preferido, los adolescentes (hasta en película son jartos), la hija emprendedora que hizo su propia empresa (con la plata del papá), el parásito mantenido…en fin. Todos sospechosos, hasta el que menos; todos con un motivo, encarnando la codicia, la maldad y la traición, así como el genio mal empleado.

También está la enfermera (Marta Cabrera, interpretada por Ana de Armas, casualmente la próxima chica Bond en el estreno próximo de No Time to Die, compartiendo el podio con el mismo Daniel Craig…a ver qué tal sale eso) quien además de ser una bocanada de aire fresco moral en ese ambiente tóxico familiar (solo le falta una novena), cumple un curioso rol pues al ser hispana (nunca sabemos de dónde) la sirve al director como herramienta para burlarse un poco del racismo imperante en el norte de los Estados Unidos.

A pesar de tanto personaje, y de las múltiples capas de misterio, la historia es concisa y cohesionada. Intenta sorprender tapando con la derecha lo que hace con la izquierda, y de alguna manera lo logra (aunque no siempre si usted es una persona malpensada), lo cual es -repito- una gesta épica en este género. Buenas actuaciones por regla general, a pesar de que a Chris Evans (en el rol de Ransom Drysdale) le falta un hervor para lograr que nos olvidemos de su cara de Captain America. Muy bien Jamie Lee Curtis, a quien yo no veía en un rol tan emotivo quizás desde True Lies (1994).

Muy buena profundidad en los personajes, hasta los de reparto, como debe ser en toda buena historia de misterio. Bueno hasta el muerto, pues Harlan Thrombey (interpretado por Christopher Plummer, veterano actor canadiense) aparece por todo lado en todas las teorías que apuntan a la reconstrucción de los hechos, herramienta que permite el cine y con la que quizás Agatha Christie habría hecho maravillas.

En resumen, recomendadísima. A lo mejor cuando termine le dan ganas de soltar el celular y desempolvar el Clue para jugar con su familia (no olvide mirarlos a todos con sospecha) o -porque no- hasta coger un libro para huirle a la navidad.

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