Una Educación
Autor7
H. Santana (Dirección Distinta Mirada)8
7.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
7.0

Título original: An Education

Otros Títulos: Enseñanza de Vida

Año: 2009

Duración: 95 min.

País: Reino Unido

Director: Lone Sherfig

Estrellas: Carey Mulligan, Peter Sarsgaard, Alfred Molina, Rosamund Pike

Género: Drama, Romance

 

Actuar es ser para los demás aquel que no somos y serlo con tal naturalidad y  contundencia que para esos otros seamos ese que aparentamos ser, pero realmente no somos. El buen actor, la buena actriz, se nos presentan siendo, sin esfuerzos ni fingimientos, aquel a quien representan. Ante una buena actuación caemos en el hondo convencimiento de que el actor, o la actriz, son tal y como los vemos; que no hay desdoblamiento alguno; que al interrumpir el rodaje no cambiarán porque, simple y llanamente, se estaban representando, sin la menor dificultad, a sí mismos. Por el contrario de la mala actuación emerge el fingimiento, la rigidez propia de aquel a quien su yo lo traiciona desdibujando, cuando no caricaturizando, a ese otro que se intenta representar. Se siente, ante la mala actuación, que el actor, o la actriz, descansarán cuando vuelvan a sí mismos; ante la buena actuación se nos olvida lo inevitable de ese retorno y nos quedamos con una perturbadora sensación de falsa verdad y de imposible perdurabilidad.

An education sobresale, más que por su historia, por las contundentes actuaciones que la soportan. Entre ellas la elogiadísima interpretación  que de una joven de 16  años hace Carey Mulligan, la actriz inglesa  nominada con esta película al Oscar por mejor actriz principal. Porqué coincidimos todos al encomiar el papel de la Mulligan? Yo creo, volviendo a la reflexión preliminar, que  nos parece a todos una muy buena actuación porque tenemos la íntima certeza de que la Mulligan debe ser, en la vida real, idéntica a Jenny, que no debió costarle ningún trabajo encarnar a la jovencita inglesa que sueña con ese glamour parisino enmarcado en una burbujeante champaña y, bebiéndola, unos labios carmesí. Se la ve fluir por la historia sin el menor tropiezo, gozándosela y sufriéndosela como si la vida, su propia vida, se le fuera en ello. Es en esa total compenetración donde anida la magia de la actuación y es por esa misma razón que  tanto puede deslumbrarnos un personaje mas no así la actuación de quien lo interpreta, como puede también deslumbrarnos la actuación mas no el personaje encarnado. En An education seduce el personaje, por su conflicto, por su arrojo, por su autenticidad pero seduce con más vigor la forma como la Mulligan se lo inocula en el cuerpo y en el alma hasta ser, no puede decirse de otra mejor forma, la propia Jenny.

An Education 2009

Las grandes actuaciones de la película no deslucen su historia. A fin de cuentas si a la historia le falta vigor o credibilidad, tales debilidades terminan opacando inevitablemente el brillo de las actuaciones. En el cine todo necesita de lo otro y el resplandor de un elemento tiene siempre la capacidad de esparcir su brillo en el entorno. Unas excelentes actuaciones levantan la historia pero no pueden mantenerla;   un gran guión es la plataforma ideal para una buena actuación pero no la asegura.  An education es la historia de una joven deslumbrada por lo devaneos de un hombre mayor (Meter Sarsgaard) que se ve de pronto enfrentada al dilema de aceptar la rutilante vida que le ofrece su glamoroso amante  o seguir por la deslucida ruta de la normalidad institucionalizada, léase, una carrera en Oxford y después, como lo entiende la impronta paterna, llegar a ser alguien a punto de esfuerzo y sacrificio. Siendo esta la historia narrada,  la película no se extravía en el drama aleccionador ni se banaliza, tampoco, en la comedia pasajera. Tiene de aquello y rescata  valores de esto. Como en la buena educación, el mensaje llega sin el pesado fardo de su aprendizaje y sin la risa postiza que lo caricaturiza.

No es sólo el brillo propio de las actuaciones (al lado de la Mulligan sobresalen también Alfred Molina, Rosamund Pike, Olivia William y Emma Thomopson) y el buen guión que las encauza lo que hace de An education una buena película. El que suceda en Londres y a comienzos de los convulsos y románticos sesentas le da a la película un discreto encanto de momento y ambiente. También los logros ambientales participan en la factura de una buena película y sirven, en ese entramado de elementos,  para realzar un personaje o para aquilatar una historia.

Yo también, lo confieso, habría caído rendido frente al rebelde desenfado de Jenny; yo también le hubiera ofrecido, en una lluviosa tarde londinense, llevar su violonchelo en mi coche no tanto como muestra de mi amor por la música,  sino como discreta evidencia de mi fascinación hacia esa mujer que se asoma, a borbotones, por en medio del pelo mojado y la piel empapada sin una gota de maquillaje.

Sobre El Autor

Andrés Quintero M.
Dirección Distinta Mirada

Dirección Distinta Mirada

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