El viaje
Nicolás Tirado6
LO MEJOR
  • La creatividad de imaginarse las circunstancias que llevaron a dos enemigos de muerte a ser amigos
  • La actuación de Timothy Spall recreando al fundamentalista Ian Paisley
  • El fondo histórico y la profundidad de los personajes principales (más mérito de la historia real que de la película, pero digno de destacar en todo caso)
LO MALO
  • Los chistes flojos en una película a la que no le hacía falta ser una comedia
  • Los personajes de soporte
  • Detalles de la trama llenos de eventos inverosímiles
6Interesante

TÍTULO ORIGINAL: The journey

OTROS TÍTULOS: Un viaje por la paz

AÑO: 2016

DURACIÓN: 1h 34min

GÉNERO: Drama

PAÍS: Reino Unido

DIRECTOR:  Nick Hamm

ESTRELLAS: Colm Meaney, Timothy Spall, Freddie Highmore, Toby Stephens, John Hurt

 

Vaya a verla. Compre crispetas, ármese de paciencia y verá que podrá sacar mucho de esta película del director británico Nick Hamm.

Esta historia, que es ficción, está enmarcada en los acuerdos de St Andrews, que tuvieron como resultado la finalización del conflicto entre protestantes leales al Reino Unido y católicos republicanos en Irlanda del Norte en 2006, bajo el auspicio del gobierno de Tony Blair. Este momento es fascinante y trascendental desde el punto de vista histórico, pues implicó la reconciliación final y definitiva de facciones que llevaban en guerra desde 1960, por una mezcla densa de razones políticas, nacionalistas (algunos dirían que étnicas) y religiosas.

La película hace zoom sobre un momento relativamente desconocido por fuera de Irlanda del Norte; tan desconocido  es, que la primera escena incluye algunos textos describiendo el contexto histórico, claramente con la intención de ubicar una audiencia que con seguridad -en su gran mayoría- no está al corriente de lo que pasó ni de los detalles que llevaron al proceso de paz. En este marco Hamm busca dar una explicación -ficticia, imaginativa- de como dos enemigos que se odian a muerte (literalmente) como lo eran Ian Paisley (Timothy Stall, Wormtail en Harry Potter, quien logra una gran actuación) y Martin McGuinness (Colm Meaney, Star Trek) no solo lograron firmar un acuerdo que permitió consolidar una paz verdaderamente institucional en Irlanda del Norte, sino que con los años se volvieron grandes amigos que compartieron armoniosamente el poder político en ese país.

La versión de Hamm es que esto tuvo lugar durante una convivencia forzada de algunas horas entre un carro que llevaba a estos dos personajes (Paisley iba para su celebración de bodas de oro, y McGuinness se subió -dice- con el ánimo de evitar que alguien convenciera a Paisley de romper los diálogos) desde la sede de los diálogos (Fife, en Escocia) hasta el aeropuerto de Edinburgo para tomar un vuelo a Belfast.

Hasta ahí, todo sobresaliente; un gran trasfondo histórico, una idea creativa y -en general- un buen cuento.

De alguna manera la decepción vino después, cuando se empezaron a colorear los detalles de cómo tuvo lugar esto. El director no se aguantó las ganas y terminó llevando la trama demasiado lejos, llenándola de situaciones un poco inverosímiles: un chofer que en realidad termina siendo un agente secreto (sorpresa) al que se le sale una pistola cuando se agacha, un choque con un venado en la mitad de un bosque, el chofer/agente secreto que no sabe cambiar una llanta, un celular sin señal que da lugar a romper el hielo; en fin, tal vez algo de esfuerzo en hacer la trama un poco más creíble y menos cliché habría hecho memorable esta película.

También resultó innecesario llenar de apuntes los diálogos de los actores de reparto, lo cual le bajó un poco la estatura a la película y a los personajes, a cambio de algunas tímidas sonrisas entre los espectadores. Destacamos con tristeza, a manera de ejemplo, como el Tony Blair de la película parece más un personaje de Dago García inspirado en el Donkey de Shrek, que un estadista del Reino Unido.

¿Pero entonces porque la recomendación? Por los grandes mensajes que entrega, simples pero trascendentales: siempre hay mil razones para matarse, y muy pocas para reconciliarse; la paz se hace con los enemigos y no con los amigos, y la radicalización de las posturas no conduce sino a la imposibilidad de alcanzar consensos. Como una nota positiva a destacar, el punto de encuentro (parcial) entre los personajes alrededor de los dichos y la cultura local de Irlanda del Norte.

Véansela (recomendada en cine y no esperar a un Netflix en Apulo).

 

Sobre El Autor

Nicolás Tirado

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