El renacer de un campeón
Humberto Santana8
LO MEJOR
  • Lo sobriedad y la habilidad para revelar así una historia que genera interés y conmueve
  • La metáfora del ajedrez como forma de ver la vida
LO MALO
  • Como muchas de las veces, la versión del título para Latinoamérica, que busca agregar el tono melodramático que la película no tiene
8Muy buena

El-Renacer-de-un-Campeón-Poster-Empeliculados.co_TÍTULO ORIGINAL: The Dark Horse

AÑO: 2014

DURACIÓN: 124 min

GÉNERO: Drama

PAÍS: Nueva Zelanda

DIRECTOR: James Napier Robertson

ESTRELLAS:  Cliff Curtis, James Rolleston, Kirk Torrance

 

Cuántas veces, en cualquier país, hemos presenciado como esos personajes de la calle, cubiertos con ropas raídas y cobijas, caminan absortos en su propio mundo, murmurando algo para si mismos, mientras la gente los evita y los autos los esquivan. Los menos tolerantes llegarán a insultarlos, y en el mejor de los casos, los más condescendientes solo los mirarán con lástima. Es como si todos los culpáramos por estar allí, por incomodar. Pero cuando se piensa un poco, ¿es culpa de estas personas estar deambulando las calles, o tiene la culpa el resto de la sociedad? Cuántos de nosotros nos preguntamos la razón por la que esa persona está allí? Cuántos nos preguntamos por su historia, por su pasado?

Así comienza El renacer de un campeón con su maravillosa escena inicialuna película basada en hechos reales sobre la vida de Genesis Potini, un gran ajedrecista de la minoría étnica neozelandesa maorí, caído en desgracia, y sobre su lucha por ser útil nuevamente para la comunidad y para su familia, reencontrando su rumbo y un propósito de vida. Hay existencias más difíciles que vivir que otras, y a Genesis Potini sin duda no le tocó en suerte una de las más fáciles. De origen humilde y en un medio donde su gran capacidad para el ajedrez tiene poco valor práctico, inmerso en una sociedad que no está estructurada para identificar estos valores y potenciarlos, su lucha no solamente consiste en encontrar una manera de encauzar su gran habilidad, sino que debe, por su cuenta, librar una dura lucha en contra de sus propias limitaciones, haciendo aún más meritoria esta historia de vida, este ejemplo de generosidad. Y es que solemos confundir la generosidad con el desprendimiento de lo material, siendo lo primero mucho más que lo segundo, y la historia de Genesis Potini es un ejemplo de su verdadero significado y de la belleza genuina que encierra.

El filme tiene varios elementos que de otra forma sería difícil ver juntos, agregándole un tono diferente y exótico: la cultura maorí, el ajedrez y las pandillas. La historia se revela brillantemente y consigue tres efectos simultáneamente, pues genera interés por el pasado de “Gen“, por su historia y por las razones que pudieron haber llevado a un genio del ajedrez a su estado actual; mantiene constantemente y con buen ritmo la expectativa por el desarrollo de los eventos en el presente, que terminarán, como es natural, moldeando el futuro; y por último, sin caer en manipulaciones o en tonos dramáticos exagerados, conmueve, tanto como deben efectivamente conmover los hechos reales de esta historia.

Las actuaciones sólidas, en especial de Gen (Cliff Curtis), su sobrino Mana (James Rolleston) y su hermano Ariki (Wayne Hapi, expandillero en la vida real sin experiencia actoral previa), son el soporte de una historia bien contada a la luz de los pensamientos y la forma de ver la vida de sus personajes. Y aunque la trama se desenvuelve en un ambiente decadente, la película está llena de elementos llamativos, como la forma en que Gen parecía asociar el ajedrez con la vida y la familia, relacionando las personalidades y destrezas de las personas con las piezas de ajedrez; o como la historia en la que explica por qué la caída del rey es el final de todo, y como cada pieza (cada persona) puede ayudar con sus habilidades al rey que, por tener una enorme responsabilidad y cargar con un gran peso, está condenado a moverse lentamente, una posición a la vez, al igual que el peón.

el renacer de un campeón - secundaria

La conducción sobria de la película no induce en forma evidente a la polémica o a la reflexión, se limita a exponer los hechos, a mostrar el interior de los personajes, y dejar que el espectador se quede con una muy buena historia, o tome para sí también algo más. Un ejemplo es el momento impactante y muy bien logrado donde llegamos a entender (casi que a compadecer) a Ariki, alguna vez también jugador de ajedrez y ahora pandillero y delincuente, que ante la imposibilidad de asegurar un futuro de otro modo para su hijo, resignadamente decide reclutarlo en su pandilla. ¿Será que actos así son solamente atribuíbles a la maldad en las personas, a su falta de valores, o será también que la sociedad misma los empuja a vidas como esta, en un esquema de discriminación y falta de oportunidades?

 

Sobre El Autor

Humberto Santana S.
Dirección Distinta Mirada

Dirección Distinta Mirada

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