El poder de la moda
Diego Montejo7.5
LO MEJOR
  • Su puesta en escena es brillante y detallista, su diseño de producción parece el de un clásico instantáneo
  • Los actores, entregados al vendaval de géneros que tiene la película, ellos sostienen el largometraje.
  • Sus momentos de comedia especialmente inspirados
LO PEOR
  • Su trama romántica es un lastre que no aporta nada al conjunto
  • Su extravagancia puede resultar contraproducente para alguna parte del público.
7.5Muy buena
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
6.0

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OTROS TÍTULOS: The Dressmaker, La modista

AÑO: 2015

DURACIÓN: 118 min

GÉNERO: Comedia, Drama, Western

PAÍS: Australia

DIRECTOR: Jocelyn Moorhouse

ESTRELLAS: Kate Winslet, Liam Hemsworth, Hugo Weaving

 

 

 

He vuelto, Bastardos” es la frase que encierra el lema de Tilly Dunnage, la glamurosa protagonista de este relato que se vio obligada al exilio a la tierna edad de diez años por un supuesto crimen que no recuerda y que finalmente tras crecer le ha devuelto a su hogar natal del que fue desterrada: Dungatar, un pequeño y moribundo poblado estrafalario de la inhóspita Australia, en el que le dan una irascible bienvenida todos sus vecinos de la infancia, extrañamente alertados por un retorno inesperado de la niña que catalogan como una asesina a sangre fría. Hasta su abandonada y anciana madre  se niega a reconocerla y sospecha de su culpabilidad. A partir de este surreal argumento nace un thriller, una comedia, una película dramática, un western e incluso un slapstick donde seremos testigos de la búsqueda de la verdad que inicia el personaje principal, encarnado por una inigualable Kate Winslet.

The Dressmaker (A partir de ahora usaré el tituló original por comodidad) se construye a partir de los excesos, desde el primer minuto nos presenta a una protagonista desalmada que busca la verdad, a un policía con extravagantes gustos y una madre ausente y menoscabada psicológicamente por la pérdida de su hija; estos son algunos de los protagonistas de esta inusual obra de teatro convertido a un coctel de géneros cinematográficos que en primera instancia puede resultar denso y especialmente intoxicante pero si se entra en su juego tiene la facilidad de encantar y divertir con cualquier clase de espectador dispuesto a aparcar los excesos y explosivas tonalidades del largometraje a favor de una trama muy interesante de venganza, redención y diseños de etiqueta.

The Dressmaker basa su sensibilidad y narrativa en la vivacidad de la tela y el buen vestir pues los personajes (o al menos la mayoría) son un foso de amoralidad y horrendo individualismo cada cual más extraño y teatral que el anterior, haciendo que aferrarse a alguno de ellos sea ardua tarea ya que incluso Tilly Dunnage hace gala de un rencor y venenoso carácter que difícilmente el espectador podrá compartir. Así pues la película no se detiene en tratar de que compaginemos con los protagonistas sino más bien en que nos riamos de sus peripecias, de una aventura excéntrica y surreal con un desenlace incierto y variopinto que se nutre de una puesta en escena y un diseño de producción excelso, al nivel de una película de corte clásico o más dramático de lo que cabría esperar y que se sustenta en una fotografía pulcra y tan colorida como la historia que atañe. Finalmente el diseño de vestuario es maravilloso y siendo parte neurálgica de la narrativa está cuidado al detalle y resulta estimulante notar como estos no decaen en importancia en tanto avanza la película pues aun cuando su trama pueda resultar fragmentada, es la alta costura la unión que tienen los personajes para encauzar sus relaciones frustradas y fallidas de antemano.

Cybernatural

Pero sin duda donde triunfa la película es a nivel actoral; todos  los integrantes del elenco saben el tono que deben otorgar a sus personajes y como alimentar la cinta a partir de tics personales e interpretaciones exageradas que vienen a la perfección con el tono de la película. En esto Hugo Weaving convierte al capitán de policía Farrat en un delicioso personaje que llena de colorido la película, lo mismo con la incombustible Judy Davis (ya era hora que fuera rescatada) en el papel de la excéntrica madre de la protagonista y finalmente Kate Winslet que desprende glamour y una sensualidad inherente acorde con la imponente personalidad de Dunnage. No obstante esta lucidez actoral, en ciertos tramos de la película se la ve condicionada y limitada por el cliché jugador de futbol Teddy McSwiney, interpretado esta vez por un muy limitado Liam Hemsworth y que hace parte de una insípida relación amorosa que lastra la mitad de la película.

Como quiera que los personajes son excesivamente literarios como para notar una evolución coherente en muchos de ellos, a la historia se la maquilla con artificios y exageraciones que pueden llegar a ser molestos para un público que no esperaría tanta exhibición y cambios bruscos de género. Recordemos experimentos afines como María Antonieta de Sofía Coppola del 2006 donde la excéntrica propuesta tomó por sorpresa al público generalista. No ayuda tampoco que The Dressmaker tenga una duración algo excesiva que se ve perjudicada por algunas tramas en paralelo que no terminan de encajar y que rápidamente el guión evacúa con urgencia, algo que puede verse un poco inconexo y forzado por parte de la directora pero que, personalmente, no terminan de afear el conjunto.

The Dressmaker es un crisol de géneros con una vena cómica desternillante pero excesiva. Nuevamente exhorto a todo aquel interesado en el titulo para hacerle frente a un torrente de géneros, algunos brillantemente hilvanados y otros un poco menos trabajados pero con la suficiente personalidad para hacer de esta comedia dramática o western de venganza, una entretenida y placentera experiencia cinematográfica que nos enamorará una vez más del portento actoral que constituye Kate Winslet (de la cual, cualquiera en esta web sabe que soy fanático exacerbado) y se reirá con el pequeño mundo en el que habitan tan diversos personajes unidos por el poder de la moda.

THE DRESS MAKER SEC 3

 

 

Sobre El Autor

Diego Solorzano
Colaborador (Colombia)

Colaborador

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