El infiltrado del KKKlan
Humberto Santana7.5
LO MEJOR
  • La actuación de John David Washington
  • El blues rock de la banda sonora
  • Lo entretenida, divertida y atrapante que resulta
LO MALO
  • Después de construir la trama meticulosamente, la resolución en uno de sus puntos claves puede decepcionar
7.5Buena

TÍTULO ORIGINAL: BlacKkKlansman

OTROS TÍTULOS: Infiltrado en el KKKlan / Infiltrado del KKKlan

AÑO: 2018

DURACIÓN: 2h 15min

GÉNERO: Biografía, Comedia negra

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR:  Spike Lee

ESTRELLAS: John David Washington, Adam Driver, Topher Grace, Laura Harrier, Ryan Eggold, Corey Hawkins

 

Spike Lee es un director de extremos. Desde la aclamada Do the Right Thing de hace unas décadas, pasando por la gran 25th Hour, llegando a las castigadas Da Sweet Blood of Jesus o el remake de Oldboy, es indudable que Spike Lee no negocia sus ideas, siendo además un director muy reconocido en la industria, como lo demuestra su Oscar honorario de 2016. El infiltrado del KKKlan es probablemente su película más orientada a entretener al público, y hay que decir que en este caso esto es un acierto y uno de los mayores logros: es entretenida, tensionante y tremendamente divertida.

 

 

Basada en hechos reales, la intención del director en su mensaje en contra de la discriminación es evidente pero siempre con un balance inteligente que no la deja caer en obviedades ni exageraciones que en muchos casos terminan alejando y dividiendo más que acercando. Y si bien la seriedad de este mensaje es incuestionable, a partir del “Some fo real shit” al inicio predomina en la película un tono marcado de comedia negra, lo cual si bien en algunos casos tiende a alivianar la relevancia y contundencia de los hechos, es el motor que hace que las dos horas quince minutos de rodaje pasen como una exhalación. BlacKkKlansman logra algo que no es sencillo ni frecuente, y es que la comedia y la tensión coexistan, complementándose en lugar de neutralizarse; otro acierto del director.

La historia se construye con esmero y esto le da una gran solidez a los personajes, sorprendiendo inclusive algunos secundarios como el del líder Kwame Ture (Corey Hawkins), y aunque hay algo de caricaturización en algunos de ellos, especialmente en los rednecks del KKKlan, el balance es positivo y contribuye al formato de la película. Sobresalen Adam Driver en el papel de Flip, el policía judío, Topher Grace personificando a David Duke, Grand Wizard del KKK, y muy especialmente John David Washington en el papel protagónico de Ron.

 

 

Si algo se le puede criticar a BlacKkKlansman es quizás que, en contraste con este esmero constructivo, de las historias paralelas que ocurren, un par de las principales se resuelve de manera precipitada y más bien efectista. La historia de la relación entre Ron y Patrice (Laura Harrier) carece de fuerza emocional, pero plantea uno de los aspectos más interesantes de la película: Qué es mejor, luchar en contra de la discriminación desde dentro de las instituciones, o desde fuera de forma más vehemente?

La película de Spike Lee probablemente sea inconsistente en su tono, saltando por momentos desde la comedia negra hasta el documental, pero indudablemente abre los ojos hacia una realidad inmediata que tiene raíces en un pasado que parece no terminar del todo, y en lugar de hacer llegar su mensaje de manera solemne, lo hace en dos horas netamente divertidas y atrapantes.

 

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