Escuadrón suicida
Sebastián Hinestrosa6
LO MEJOR
  • Margot Robbie
  • Queen
LO MALO
  • La influencia de Juan Gabriel en "The Joker"
  • Ben Affleck
6Interesante

 

 

TÍTULO ORIGINAL: Suicide SquadSuicide Squad Poster

AÑO: 2016

DURACIÓN: 123 min

GÉNERO: Acción, Ciencia Ficción

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: David Ayer

ESTRELLAS: Will Smith, Jaret Leto, Margot Robbie, Joel Kinnaman, Viola Davis, Jay Hernandez

 

 

Will Smith interpreta a “Deadshot”, que en una amañada traducción al español se llamaría: “Tirofijo”. El principal atributo de este asesino a sueldo, me refiero a “Deadshot”, es que no falla ningún disparo cuando tiene un arma de fuego en la mano, de ahí su apelativo. Es un “metahumano” que hace las labores de una especie de líder en un escuadrón de anti-héroes – llamado: Suicide Squad (2016) – encargado de ejecutar una peligrosa misión para salvar al mundo.

Will Smith morirá acompañado de su esposa y de Bruno Mars a los 87 años de edad en marzo de 2056 en la ciudad de Nueva York. Trataría siempre de ser un buen humano y sería, en rasgos generales, feliz. Eso sí, no fue feliz durante el rodaje de Men in Black (1997). La última imagen que tendrá en su mente antes de morir será la de una cena en Ibagué (Tolima, Colombia) en el año 2014 con Marc Anthony, curiosamente la tierra de “Tirofijo”, con música de Bomba Estéreo de fondo.

Recordemos que los personajes de este “escuadrón suicida” hacen parte del universo extendido de D.C Comics y están basados en una antigua historieta gráfica que lleva el nombre del cual la película es epónima. El susodicho escuadrón está conformado por malhechores con super-poderes que el gobierno americano decide liberar de sus jaulas para cumplir una misión: combatir a un villano de gran calibre. Dentro de estos exóticos personajes del escuadrón, aparte de “Deadshot”, encontramos a también a, por ejemplo: “El Diablo”, un pandillero latino de Los Angeles con problemas de piromanía –y toda una tradición de maras detrás de él-, un insípido hombre cocodrilo, un desleal alcohólico australiano, un colérico redneck militar –este sí obviamente muy humano, muy Führer– y nombraré, especialmente, a una psicótica: justa para ser el gran amor de “The Joker” (El guasón). La desquiciada mental que acabo de semi-referenciar es “Harley Quinn”, encarnada por una demencialmente bella, como siempre, Margot Robbie. Todo este entramado de personajes y de situaciones es sintetizado y ambientado con un popurrí de lo que un melómano llamaría Pop and Rock Music. Este aspecto puede deleitar a la audiencia debido a la calidad y a la variedad de la música que se utiliza en el filme; esta digna de una estación de radio anacrónica.

Margot Robbie sintió que logró la cúspide de su carrera cuando personificó la esposa de DiCaprio en The Wolf of Wall Street (2013). Cuando tenía 11 años pudo tocarse por primera vez la nariz con la lengua, edad en la que también cocinó su primer cupcake. Siempre quiso ser pastelera y renunciar a todo. Se arrepentiría de no haber perseguido sus sueños y de haber vivido siempre para complacer a personas que en realidad no le importaban. Para impresionarlos demostraría una vida perfecta, que en realidad no tenía, con la comodidad de un trabajo donde supuestamente era importante y exitosa. Será en cinco años adicta a la efedrina. Nunca habrá sido feliz (sí señores, conjugación en futuro perfecto del modo indicativo en tercera persona singular).

harley quinn

Al comenzar la misión, dicho escuadrón es liberado en una pseudo-desértica ciudad de rascacielos de noche y, por desgracia, este equipo tiene la sentencia de que si no cumple la misión, a pesar de haber tenido el indulto de salir de prisión y de tratar de salvar al mundo, será castigado con la muerte a control remoto por parte del gobierno gringo. Parece la sinopsis de Escape from New York (1981) y la situación del memorable “”Snake” Plissken” (Kurt Russell), pero no; tampoco se trata de una película de Michael Mann o de un cinta de porno japonés: es la misión y el contexto del escuadrón suicida. Existirán innumerables barreras y DIFFICULTÉS para lograr su cometido y, dentro de ellas, destacaré a: “The Joker” (El guasón), pero lo que haré puntualmente será resaltar al personaje. Christopher Nolan para su película Batman: The Dark Knight (2008) erigió un personaje glorioso, el “Joker” que interpretó magistralmente el australiano Heath Ledger (Q.E.P.D). Para la construcción del personaje, Nolan tomó de soporte teórico y de referencia a Nietzsche y a otros pensadores existencialistas como base filosófica del villano de Batman. Asimismo, para el aspecto físico de el “Joker”, Nolan se basó gráficamente en los retratos del célebre pintor británico del siglo XX: Francis Bacon. Además, revisaron juntos, Nolan y Ledger, la interpretación de Malcolm McDowell de “Alex DeLarge” en La Naranja Mecánica (1971) y estudiaron, también, el personaje de “Alex DeLarge” del libro de Anthony Burgess en el que está basado la película y que difiere sutil y efectivamente de aquel de la cinta de Mr. Kubrick. Por otro lado, el personaje de “The Joker” que interpreta Jaret Leto en El Escuadrón Suicida está influenciado fuertemente por el Jack Nicholson del Batman de Tim Burton, y, claramente, por Juan Gabriel (Q.E.P.D). Este básico personaje me causó  alipori, especialmente recordando a David Ayer quien es el escritor y director de la película por permitirse semejantes concesiones.

Jaret Leto siempre sería un gran admirador del cine de Paul Thomas Anderson y de Jean-Luc Godard. Siempre odió los cocteles y las personalidades fanfarronas de Hollywood, pero nunca lo confesó. Sería amante de la gula, de la soberbia, de las hamburguesas, de los concursos en TV y de la heroína. Solo se arrepentiría de tres cosas al final de su vida (y, por ende, de sus consecuencias): de haber sido tan arrogante, de haber sido tacaño y de haber participado en El Escuadrón Suicida (2016).

JOKERRERERERE SQUAD

El Escuadrón Suicida se estrenó mundialmente la hermosa y gloriosa fecha del 1 de agosto de 2016. Desde ese día los críticos a nivel mundial no se han cansado de vilipendiar a la película catalogándola, principalmente, como una serie de viñetas con demasiada acción y sin sentido alguno ni hilo conductor: à la Zack Snyder, dicen la mayoría de los redactores sedientos de sangre (no está de más nombrar que Snyder es productor ejecutivo de este filme). Es cierto que la película está cargada de prolongadas escenas de acción y que la contextualización de las situaciones es muy rudimentaria como consecuencia de una pobre escritura del guión, pero hay que, al menos, tratar de entender la mitología de estos personajes y del comic para poder emitir un juicio de valor sobre El Escuadrón Suicida. Se trata de una historieta gráfica vertiginosa, con personajes exóticos y antihéroes en busca de altas dosis de acción, donde hay violencia rampante, donde predomina la forma sobre el contenido, donde el estilo extravagante es lo fundamental. La propuesta estética difiere de lo que se pueda estar acostumbrado en la torre de marfil. Una vez clarificada esta situación, puedo calificar el filme como flojo, no obstante, es a la vez interesante: tiene subtramas atrayentes, tiene personajes bien construidos e incluso personificaciones muy retozadas, como lo hace Margot Robbie con “Harley Quinn” y, principalmente, una atmósfera y una estética interesantes. Cuenta además con un primer acto acertadamente estructurado y bien logrado donde se hace una introducción apropiada de los personajes y el fatuo popurrí musical por un instante parece funcionar de maravilla. Neutralmente la considero un interesante adefesio cinematográfico porque tiene muchas cosas seductoras, que ya acabé de nombrar, a pesar de que se quiera reducir únicamente a mercenarios que cometen fechorías y a de que sea acusada la dirección de enfocarse solo en la espectacularidad y en la falta de sentido o en el exceso de este. Ayer no es tan estúpido como lo quieren hacer ver. Y además convirtió 175 millones de dólares en 637 millones de dólares en menos de un mes.

David Ayer siempre quiso tocar piano, pero nunca aprendió. Tampoco nunca aprendió a escribir. Reconociendo esta falencia, Zack Snyder, el también director, y para este proyecto productor ejecutivo, pretendió posponer la película del Escuadrón Suicida para el año 2019 y lograr una mejor escritura por parte de guionistas más idóneos. Si así hubiera sido, El Escuadrón Suicida habría ganado 14 Oscares, habría sido una de las mejores películas de la historia y el guión habría sido escrito por Guillermo Arriaga y Aaron Sorkin. Si esto hubiera sido así, también hubiera ocurrido un temblor en Londres en 2017 que hubiera destrozado la ciudad y, además, en Japón hubiera nacido un nuevo revolucionario de la física teórica en 2018, del mismo talante de Newton o de Einstein, pero esto no llegaría a ser así. Esto no pudo ser así por la presión de Ayer, que quiso realizar el filme en 2016. A raíz de la recepción de la crítica del filme, Ayer y Snyder nunca jamás se volverían a hablar. Ayer se suicidaría, paradojamente haciendo honor al nombre de una de sus películas.

 

 

 

 

Sobre El Autor

Sebastián Hinestrosa
Colaborador en Los Angeles, California

Colaborador en Los Angeles, California

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