El doctor de la felicidad
Mónica Isolina Castro7.5
LO MEJOR
  • La ambientación conserva elementos significativos de la cultura francesa de los años 50
  • Algunas escenas artísticas muy bien logradas y otras enmarcadas en el fino humor francés
  • Propone escenarios de reflexión en torno al ser humano y las relaciones sociales
LO MALO
  • La historia es predecible y los guiones simples
  • La ambientación musical es muy plana
  • Una vez más, Omar Sy actúa como el malo de buen corazón
7.5Buena

TÍTULO ORIGINAL: Knock

AÑO: 2017

DURACIÓN: 1h 53min

GÉNERO: Comedia

PAÍS: Francia

DIRECTORA:  Lorraine Lévy

ESTRELLAS: Omar Sy, Alex Lutz, Ana Girardot

 

Lorraine Lévy nos propone una comedia francesa moderna que retoma algunos elementos esenciales de la obra “Dr. Knock, Le triomphe de la medécine” de Jules Romains. La directora recrea un escenario lleno de pequeños detalles en donde los hermosos paisajes, los atuendos de los años 50 y los diálogos sencillos evocan la aburrida cotidianidad que eclipsaba a los habitantes de la comuna de Saint Maurice.

El argumento principal de Dr. Felicidad es la reivindicación del valor que la sociedad atribuye a hombres y mujeres. En este escenario se piensa principalmente en aquellos que sirven a la burguesía francesa. Pero, el astuto Dr. Knock se encargará de mostrar que quienes se sienten abrumados, desamparados y desilusionados son aquellos habitantes que desconocen que padecen enfermedades que solo se curarán pagando carísimos tratamientos médicos.

 

 

En esta oportunidad Lévy imprime un valor adicional a la obra al incluir personajes significativos de la burguesía francesa un cura envidioso, una viuda de un militar, entre otros con el propósito de generar espacios de reflexión en torno al amor o al odio que puede surgir entre hombres y mujeres en la construcción de vínculos sociales. Además la directora amplía las fronteras de la obra original al transformar el perfil del doctor siendo este un inmigrante, de raíces africanas y como si fuera poco estafador.

El público ha criticado el no conservar la esencia satírica de la obra original. En un intento por honrar la pieza teatral de Jules Romains se conserva el guión pero este pierde valor en tanto que la interpretación de Omar Sy no es impactante y nos da más de lo que hemos visto en “Intouchables” o “Chocolat”. Puede que para algunos Sy no sea un magnífico actor o para otros sea el picarón con gran corazón del cine francés. Esta vez los pacientes potenciales de Saint Maurice se le creyeron el cuento completo.

 

 

 

Todos hemos escuchado en algún momento de un engaño médico ya sea un diagnóstico equivocado o un tratamiento carísimo, aunque nos molesta, lo aceptamos con resignación. Quizás vivimos en una sociedad hipocondríaca que calma sus vacíos con un poco de atención humanizada.

 

Sobre El Autor

Mónica Isolina Castro

Colaboradora Distinta Mirada en Bogotá

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