Admitiendo haber caído víctima de la fiebre del fútbol, que todo lo invade por estos días, y resignando así la originalidad en el tema, estaba tratando de recordar películas que tuvieran que ver con el fútbol. No son muchas las que he visto, y de esas, muy pocas las que se salen de los clichés de los goles en los últimos segundos del partido, proyectados en esas cámaras ultra lentas que permiten mostrar, mientras el balón recorre la distancia desde el pie del jugador hasta llegar a inflar la red, el rostro aguerrido del que patea, la preocupación del portero, la expectativa del entrenador, la ilusión de la novia del pateador, las expresiones de dos o tres fanáticos de lado y lado, y por qué no, también algún flashback de cuando el jugador era niño.

Recuerdo dos películas sin embargo que, aún sin tener mayores pretensiones, sirven para contrastar la perspectiva del fanático de fútbol con la del jugador, para comparar la cultura del fútbol latino con la del inglés, pero más allá de esto, para imaginar y entender de una forma más cercana la realidad de este deporte que, en nuestras pantallas planas, termina por reducirse tan solo a lo que ocurre en ese campo de juego, desde el minuto cero hasta el noventa y adición, como si esa fuera toda la realidad.

 

rudo y cursi + looking for eric (posters)

Rudo y Cursi (2008), dirigida por Carlos Cuarón y producida por nombres ilustres en el cine que incluyen a Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu, ocurre en México pero podría ser una historia en cualquier país de Latinoamérica. Los protagonistas son dos hermanos jugadores de fútbol (Gael García Bernal y Diego Luna) que son descubiertos por un cazatalentos mañoso y ventajoso, quien los lleva desde alguna población rural y paupérrima, hasta el estrellato deportivo.

La película muestra en su historia el camino que tienen que recorrer en nuestros países muchos de los jugadores de fútbol hasta ser profesionales, y refleja el impacto que tiene sobre ellos el dinero y la fama. El logro de la película está en mostrar esta realidad, sin disminuir su crudeza a pesar de mantener constantemente su tono burlón, haciéndola mordaz y realmente divertida.

Este clip de Gael García, quien en el filme quiere ser cantante de música norteña además de jugador de fútbol, es una buena muestra de todo esto. Cursi aniquilando “I Want You to Want Me” de Cheap Trick.

 

Looking for Eric” (2009) cuenta también una historia de fútbol, pero desde la perspectiva de un fanático del Manchester United.  Un cartero con su vida en crisis, abandonado por su esposa y ahora padrastro de los hijos de su ex, empieza a ver en el gran Eric Cantona su guía filosófica y anímica para enderezar su vida. Aunque el fondo de la película es el drama de su protagonista, la comedia le da el tono a esta historia. Y para esto Ken Loach, su director, trajo al mismísimo Cantona, interpretándose a sí mismo.

Eric Cantona siempre fue un personaje interesante y carismático. Además de ser uno de esos genios para el fútbol que solo nacen cada tanto, se hizo famoso en igual medida por su temperamento explosivo y por su forma de filosofar. Probablemente su frase más célebre sea la que dijo en la conferencia de prensa que aparece al final de la película, al terminar los créditos. Ocurrió después de que Cantona fuera condenado por asalto (y suspendido en su equipo por nueve meses), debido a que en algún partido en el que salía expulsado, un fanático le dijo algo que lo hizo explotar y lanzarle una patada voladora. En la conferencia de prensa en cuestión, cuando una nube de periodistas esperaban sus declaraciones y poder fusilarlo con preguntas, Cantona se sienta, toma un trago de agua, calmadamente y con una sonrisa socarrona empieza a decir algo como “Cuando las gaviotas persiguen al pesquero… es porque piensan que las sardinas serán lanzadas al mar… muchas gracias”. Se levanta y se va.

Hay una escena fantástica en la película, llena de imágenes de fútbol, donde el protagonista reparte cartas e imagina estar acompañado por el futbolista. Cantona divaga sobre tomar riesgos, sobre la importancia de sorprenderse a si mismo para sorprender a los demás, y sobre por qué su momento más dulce en el fútbol no fue un gol, sino un pase. La escena termina cuando le pregunta a Cantona cómo sobrellevó la mencionada suspensión, a lo que responde “Necesitaba perseguir un objetivo. Así que aprendí a tocar la trompeta”. Cantona saca una trompeta de entre las cartas, como cuando el gato Félix (para los que recuerdan la caricatura) sacaba mágicamente lo que necesitase de su cartera, y toca… como un genio del fútbol.

Enlace para ver esta escena: Looking for Eric – Tocando la trompeta (Youtube)

Dos películas para entretenerse, que ayudan a recordar la diferencia entre simplemente estar del lado de un equipo, querer que gane, y apreciar realmente el fútbol, lo que lo rodea y lo que simboliza.

Estos son los trailers de las películas.

Looking for Eric:

 Enlace para ver la película completa: Looking for Eric – Película completa en inglés (Youtube)

Trailer de Rudo y Cursi:

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