Desafío
Autor7
H. Santana (Dirección Distinta Mirada)5
6Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
6.0

TÍTULO ORIGINAL: Defiance

OTROS TÍTULOS: Resistencia

El verbo desafiar tiene una clara connotación de valentía. Quien desafía a alguien le propone, de alguna manera, una confrontación. No es pasiva la actitud de quien acepta un desafío; es, bien por el contrario,  una actitud de iniciativa y arrojo. Desafio narra la historia de unos hermanos judíos, los Bielski, que deciden encarar la arremetida nazi  con una resistencia violenta que denuncia los miles de muertos, sus miles de muertos,  en tan desiguales enfrentamientos. Desde este punto de vista la historia que se cuenta en Desafio  procura salirse del clásico estereotipo del judío demacrado y frágil  que es arrumado con sus hermanos en unos vagones que viajan con la consigna segura de regresar sin sus pasajeros. Aunque quienes les rodean personifican perfectamente el icono tradicional del judío perseguido por la crueldad nazi (seres de mirada ausente y triste envueltos en pesados y lúgubres abrigos negros) los tres hermanos (Daniel Craig, Liev Schreiber y Jamie Bell)  rompen el molde. Desafío nos los presenta como los héroes aguerridos que aún heridos arremeten contra sus adversarios para hacer valer esa ilusa consigna guerrera de que puede más el tesón de uno que las armas de muchos.

Desafío es el relato de una resistencia (no en vano en países como España así se la tituló) que responde con agresión las agresiones y devuelve con balas y muertos, las balas recibidas y los hermanos caídos. Sin embargo y más allá de cualquier discusión moral alrededor del sinsentido de la guerra y sus venganzas, en Desafío persiste la imagen tradicional del judío sumiso que contempla, con una resignación estoica, el atroz exterminio de los suyos. Los únicos que se salen de este modelo son los hermanos Bielski que, quizás sin quererlo, refuerzan el arquetipo que ellos mismo excepcionan.

Aunque se la presenta como basada en hechos reales, al terminar la película  uno se pregunta si la resistencia de los tres hermanos fue tan aguerrida y heroica o si se apeló nuevamente a la emoción de la explosión inminente, a la última bala que  hará explotar la defensa enemiga…. El cine, aún el que se dice estrictamente histórico, siempre tergiversa y amaña los hechos que recoge de la realidad. La pantalla como la hoja escrita, como el lienzo dibujado, siempre estará poblada  de mentiras que conforman con la verdad verdadera, una más alta verdad. Por eso no importa que tanto se ciñe a la verdad  la historia que se narra en Desafío. Lo que en el relato cinematográfico interesa es la credibilidad que nos merezca la historia y su perdurabilidad en nosotros. Es por esto último que Desafío desentona y deja en el espectador el sinsabor de lo que pudo haber sido y no fue. La película está bien hecha; sus actuaciones, sin ser memorables, pasan la prueba. El ritmo narrativo, con algunos altibajos, termina jalonando bien la historia. Podría decirse, en fin, que la puesta en escena es aceptable mas sin embargo lo que disuena en medio de tanta corrección cinematográfica es la actitud, ciertamente desafiante, de los hermanos protagonistas. A la historia, al bosque brumoso y envolvente, al temperamento creyente y solidario del pueblo judío, le habría ido mejor una actitud distinta, una resistencia, porque no, agresiva pero no, como en Desafío, innecesariamente violenta y sangrienta. Pienso en una resistencia, por decirlo de alguna manera, más inteligente y estratégica y, por la confluencia de tales características, más efectiva. A fin de cuentas son todos ellos rasgos sobresalientes de la raza judía.

El temperamento y su invariable actitud ante la cámara hacen de Daniel Craig un actor unidimensional. Lo que hace lo hace bien pero pareciera no poder hacer algo más, por ejemplo, dulcificar un gesto, sorprender con una nota inteligente o, aproximarse al menos, al ser común y corriente. No, lo de Daniel Craig es la imperturbabilidad de hierro que, a mi juicio, le viene bien como renovación a la imagen de James Bond pero no al carismático líder de unos judíos acorralados por la fuerza nazi en los gélidos bosques de la estepa rusa.

De Desafío yo me quedo con esa imagen de los árboles erguidos atravesando con su espeso follaje la bruma del inclemente invierno y me quedo con ella porque la asimilo a la actitud de esos hombres, mujeres y niños perseguidos que resistieron de pie, en medio del frío, los embates del enemigo no con otra defensa que el estar unidos y el saberse, como siempre se han sabido los judíos, enraizados en esta tierra pero con sus copas rozando el cielo.

Sobre El Autor

Andrés Quintero M.
Dirección Distinta Mirada

Dirección Distinta Mirada

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