Casablanca
Cesar Padilla Herrera 10
Andrés Quintero10
LO BUENO
  • Las panorámicas, los montajes paralelos y los travellings del film
  • Humphrey Bogart, siempre Bogart.
  • El guión, audaz y muy comprometido.
LO MALO
  • Como dice Zizek, no saber que pasó con Ilsa y Rick en el único momento en que están solos en el café.
  • Por lo demás, nada.
10Excelente

cartel

TÍTULO ORIGINAL: Casablanca

AÑO: 1942

DURACIÓN: 103 min

GÉNERO:  Drama

PAÍS: EEUU

DIRECTOR:Michael Cutiz

ESTRELLAS: Ingrid Bergman, Humphrey Bogart, Paul Henreid, Claude Rains, Conrad Veidt

La película es un clásico porque además de ser ampliamente aplaudida por la crítica de la época y por la actual, es una pieza intemporal. Con razón, Ángel Quintana dice que “las imágenes en blanco y negro… convierten en verosímil un relato situado en Marruecos durante los años de la ocupación alemana y rodado en estudio, pero también nos recuerdan que las miradas de Humphrey Bogart e Ingrid Bergman son unas miradas fantasmagóricas, que funcionan como certificado documental de los gestos que dos actores realizaron mientras trabajaban en la película”.

A decir verdad, las panorámicas, los montajes paralelos o los travellings del film resaltan su naturaleza de clásico y nos permiten volver a ella para reconocer el testimonio que da. Lo que nos presenta, a su vez, mantiene una solidez argumental coherente con las estrategias fílmicas, y las interpretaciones de esa época.imagen 1

Cuando digo coherencia argumental me refiero a que, desde el principio vemos, gracias al chaquetero ladino y  la persecución que concluye con preámbulo político y todo, que Casablanca es un lugar donde habitan extraños siempre con arteras tretas, funcionarios corruptos, allí donde la vida es itinerante, amoral y desarraigada. Los personajes más importantes del lugar no son necesariamente aquellos protagonistas de la fracasada historia de amor, son quienes venden la esperanza de huida: el corrupto Renault o el inescrupuloso Ugarte. Otros son, Bogart, Bergman y Henreid.

imagen 2

Aquellos tres, son parte de la otra microhistoria, la famosa. Ahora, a mi me parece que esta película intenta ser lo más política posible, y la historia de amor es una excusa. En el bar de Rick, por ejemplo, hay un enorme cantidad de ventas e intercambios, nadie va a entretenerse, van a apostar la ida, no son una comunidad o un grupo; aunque hay una sola cosa que los une: su desprecio a los alemanes, y su melancolía con el mundo de antes, el que se quedó en París y se rompió por la invasión.

imagen3

De hecho, Umberto Eco en uno de sus ensayos anota que “tener un enemigo es importante no solo para definir nuestra identidad, sino también para procurarnos un obstáculo con respecto al cual medir nuestro sistema de valores y mostrar, al encararlo, nuestro valor”; y si uno lo piensa con calma, el final de Casablanca es el inicio de la amistad entre Rick y Renault, unidos porque este  encaró a Strasser, el enemigo, mientras que aquel renunció a Ilsa por la causa de Lazlo que también era suya.

imagen 3

Ese mítico final de Casablanca, es lo mejor de la película, pero no porque el resto sea menos. En el desarrollo, los exteriores y transiciones de escena a escena registran la huella de ese tiempo, fueron realizados de forma excelente por Michael Curtiz. Bogart que fue el mejor actor de su tiempo, interpreta muy bien al único americano del sitio, su negocio el café de la espera, era el más digno y elegante, no por el lugar o el pianista, era así por Rick. La película es un clásico por eso, por que todo lo que contiene es de primera, es tan congruente y sólida que deja huella y al final diremos: siempre nos quedará Casablanca.

Referencias

Si quieren ampliar lo de Salvoj Zizek acá encuentran la idea.

Eco, U. (2012). Construir al enemigo: Y otros escritos. Barcelona: Lumen.

Quintana, A. (2011). Después del cine: Imagen y realidad en la era digital. Barcelona: Acantilado.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.