Atómica
Humberto Santana6
LO MEJOR
  • El rodaje de acción, la banda sonora y su atmósfera
LO MALO
  • La vacío, artificial y androide que se siente todo
6Interesante

TÍTULO ORIGINAL: Atomic Blonde

AÑO: 2017

DURACIÓN: 1h 55min

GÉNERO: Acción, Suspenso, Misterio

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR:  David Leitch

ESTRELLAS: Charlize Theron, James McAvoy, John Goodman

 

David Leitch, el director de Atomic Blonde, tiene un perfil diferente respecto al común de los directores, que le agrega una luz interesante. La mayoría de su experiencia cinematográfica ha sido como doble de acción. Y como era de esperarse, la inclinación y experiencia de su director se ven inconfundiblemente reflejadas en la película, aportándole su elemento sobresaliente: las escenas de acción. Minuciosamente diseñadas, impecablemente ejecutadas y virtuosamente filmadas y producidas, las secuencias de combates personales, escapes, acrobacias y persecuciones son la razón por la que atraerá mucho de su público, y también serán la razón por la que este mismo público no saldrá decepcionado.

Pero como suele suceder muchas veces, lo más sobresaliente termina también siendo su mayor lastre. Atómica está tan centrada en la acción misma, que sus largas secuencias no alcanzan a llenar los vacíos sustanciales, los golpes que recibe Charlize Theron, dejándola igual de magullada que Daniel Craig o Matt Damon, no son suficientes para generar realismo, cercanía o empatía; las muchas y bien logradas escenas de acción no pasan de ser un gran tributo a este aspecto del cine. Es innegable el atractivo que puede tener una buena película del género, llena de adrenalina y entretenimiento, pero la acción, por bien lograda que esté, no hace por sí sola una buena película de este tipo. Son probablemente muchos los aspectos que inciden, pero hay uno que es fundamental.

Qué hace que Jason Bourne o el Batman de la trilogía de The Dark Knight sean de las películas que elevan el género a otro nivel? Sus personajes tienen propósito. No sólo un objetivo, una tarea o una misión. Sus personajes, los héroes y villanos como el Guasón de Heath Ledger, viven su propósito, lo respiran, lo proyectan gracias a las buenas interpretaciones de sus actores, a la solidez de los guiones y a todas las decisiones y orientación de sus directores. Atómica, a pesar del buen trabajo de Charlize Theron en el personaje principal, se siente vacía, sin sustancia, estéril y artificial. Es difícil pensar en una actriz que reúna simultáneamente la versatilidad física y el atractivo que requiere el personaje principal, como lo hace Charlize Theron, de quien no se pueden negar su talento, belleza y magnetismo, pero construir el personaje en torno a su propósito no parece estar dentro de los objetivos de Leitch. O si lo estuvo, no se puede decir que lo haya logrado. Quizás esto explica también el desaprovechamiento de traer a un actor de gran capacidad y muy particular como Toby Jones (Berberian Sound Studio) para un papel insignificante.

A cambio de todo esto, Leitch parece querer agregarle sustancia a la película con una narración compleja (no se puede decir que Atómica sea una película ligera), que no es fácil de seguir, no solo porque es algo confusa, sino porque no despierta el interés suficiente en los detalles de su argumento para seguir estrictamente sus vericuetos. No es indispensable seguirlos de todas maneras. La sensación que genera es más bien de una elaboración postiza.

Un aspecto, quizá menor pero que sobresale positivamente, es la escogencia y el manejo de su banda sonora. No solamente refleja perfectamente el momento de los ochentas en el que transcurre la película, donde Falco, Nena o Peter Schilling transportan al Berlín de ese tiempo, cuando algunas canciones en alemán sonaban en las radios de todo el planeta, sino que complementan los momentos de la película perfectamente. En una o dos secuencias se contrastan la vertiginosidad y energía de la escena con canciones muy suaves, logrando un efecto muy interesante que ejemplifica el buen uso de la banda sonora. La selección, que incluye canciones de Queen, The Clash, Depeche Mode y A Flock of Seagulls, entre otros, será un extra enteramente disfrutable para los amantes de la música de la época.

Atómica, como película de acción, tiene varios elementos que justifican ir a verla. En un buen día (o con un mejor espectador) puede enganchar sin problemas, haciendo navegar sus bien logradas escenas de acción, aprovechando el magnetismo de su actriz principal. Pero la sensación de lo que pudo ser y no fue siempre hará que se le critique (injustamente) más duro que a otras… siempre dejará una sensación de vacío.

 

Sobre El Autor

Humberto Santana S.
Dirección Distinta Mirada

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