Alan Partridge: Alpha Papa
Autor7
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¿Qué es el cine? Según André Bazin, el cine es un medio perenne, en el cual el hombre continúa la lucha contra la muerte, contra lo que tiende a desaparecer. El cine según Woody Allen es Alfred Hitchcock, quien a su vez pensaba que era François Truffaut. El cine, a fin de cuentas, es una herramienta que nos permite abstraernos de la realidad que nos rodea y que, bien utilizada, puede tener un poder tan grande como es el hacernos sentir bien.

La comedia es el medio más eficaz para conseguir este resultado, muchos lo han intentado con catastróficos resultados, y es que en los días que corren no es fácil arrancarnos la sonrisa. Con este panorama, cada vez se invierte menos en este género, dejando las salas de cine llenas de rostros serios, muecas de terror, asombro, tristeza y un sinfín de expresiones diferentes a excepción de la más importante, la risa. ¿Venimos a decir que la gente ha dejado de reír? No, pero ahora se buscan otras fuentes de humor, como por ejemplo, YouTube.

Alan Partridge: Alpha Papa tiene algo que la diferencia de las comedias fallidas, un elemento que consigue un resultado similar al logrado por todos esos videos de YouTube en los que, por más que veas el mismo clip una y otra vez, sigues riéndote tanto o más que en el primer visionado. Alan Partridge tiene a Steve Coogan, o lo que es lo mismo, Steve Coogan tiene a Alan Partridge. Uno es el alter ego del otro, lo que no sabemos distinguir muy bien, después de más de veinte años desde su creación, es quién es exactamente el personaje ficticio y quién el real.

Según parece Steve Coogan, en 1991, creó este personaje para el programa de radio en el que trabajaba, “On The Hour” de Radio 4, fue en ese momento cuando la popularidad del actor empezó a crecer hasta convertirse en la consagrada estrella que es hoy por hoy. Ambos, personaje y actor, se dieron a conocer a la vez, creando una relación tan disparatada como la representada por Stevenson en su novela Dr. Jeckyll and Mr. Hyde, por lo que Coogan le debía este homenaje a su creación más fructífera, Alan Partridge; un inseguro, superficial y narcisista DJ de radio muy preocupado por la fama y la imagen que se pueda proyectar de él, características que le convierten en un experto en situaciones personales embarazosas, o lo que hoy se conoce en internet como un “Socially Awkward Penguin”.

Primer Spin-Off para la gran pantalla del famoso personaje, al que ya se le ha ido siguiendo la pista en numerosos programas de radio y televisión. Se centra, como si de una historia real se tratara, en los hechos que siguieron al despido del compañero de Partridge, Pat Farrell, un irlandés irascible que no se toma nada bien la noticia de su cese, por lo que decide secuestrar la North Norfolk Digital Radio para la que había estado trabajando hasta la fecha, siendo el más veterano de los empleados. Cuando la policía toma posiciones en el exterior de la estación de radio, el secuestrador les informa de que sólo hablará con ellos a través de su excompañero, el único por el que todavía guarda un poco de simpatía tras lo sucedido, obviamente ignorando que su actual situación de desempleo, ha sido producida en gran parte, gracias a la intervención de Partridge.

Declan Lowney, quien ya realizó en Irlanda una de las series más apreciadas y de la que más orgullosos se sienten los irlandeses, Father Ted, 1995, completa un estupendo trabajo reafirmándose como uno de los directores más representativos del humor inglés contemporáneo. Muy destacable su trabajo de temporalización, marcando el ritmo de los acontecimientos y dosificando muy acertadamente los golpes de humor para que la cinta resista perfectamente a la totalidad del metraje sin decaer en ningún momento.

El guion, escrito por el propio Coogan en colaboración con algunos de sus compañeros de radio, resulta un libreto muy ingenioso y de humor rápido, basado en un ilimitado número de recursos humorísticos, gags cómicos y agudos diálogos, escritos para satisfacer las exigencias y adaptarse al registro del actor, que borda una actuación hecha a su medida y totalmente fiel al personaje original. Estupendo trabajo del resto del elenco, destacando la labor de Colm Meaney, conocido por su papel en la trilogía The Barrytown, adaptación cinematográfica de las novelas del escritor irlandés Roddy Doyle, compuesta por The Commitments, 1991, The Snapper, 1993 y The Van, 1996, repartiéndose el peso del filme y la empatía del espectador en todo momento junto a Coogan.

Desternillante propuesta procedente del Reino Unido, crítica a la ineptitud y oportunismo extremo que reina en el mundo laboral. Una muy disfrutable sátira de la mano de uno de los mayores genios del humor en activo, acompañada por una serie de clásicos musicales que amenizarán caprichosamente el improvisado programa de radio.

Sobre El Autor

Alberto Sáez V.
Colaborador (Irlanda)

Colaborador para Distinta Mirada desde Dublín, Irlanda

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