Abril y el mundo extraordinario
Andrés Quintero8
LO MEJOR
  • La genialidad y la estética de su dibujo
  • En su género, una animación tan respetuosa como innovadora
LO MALO
  • Un guión que pudo arriesgarse a más
8Muy buena

AVRIL AFICHETÍTULO ORIGINAL: Avril et le monde truqué

OTROS TÍTULOS: April and the Extraordinary World

AÑO: 2015

DURACIÓN: 90 min

GÉNERO: Animación, Aventuras, Ciencia Ficción

PAÍS: Francia

DIRECTOR: Christian Desmares, Franck Ekinci

ESTRELLAS: Marion Cotillard, Philippe Katerine, Jean Rochefort, Olivier Gourmet

 

Con la ayuda de un lápiz genial y transgresor imaginen una París gótica y misteriosa en la que pese a correr los cuarentas del siglo XX, todo pareciera haberse estancado, con la impronta de sus humaredas de vapor, en los albores de la era industrial; piensen por un momento una París en la que su icónico monumento no es la torre Eiffel sino dos idénticas torres Eiffel. Es en esa París , más bizarra y enigmática que lumínica   y romántica, que se desarrolla la historia de Avril et le monde truqué. En ella Avril, una adolescente huraña y su gato Darwin se darán a la búsqueda de los padres de la primera, científicos a la sombra, desaparecidos cuando estaban muy cerca de hallar el bebedizo de la inmortalidad. Es una fuerza oscura y oculta la responsable de este estancamiento. Lo hace secuestrando a todos aquellos que con su genio e inventiva pudieran apuntalar el progreso, o lo que por este entendemos, de la humanidad.

Es con esta intrincada y fascinante idea, tomada de la novela gráfica de Jacques Tardi, que los directores Christian Desmares y Franck Ekinci arman una verdadera joya animada. El poderío visual de Avril et le monde truqué es atrapante. Cada cuadro está armado con una estética impecable en la que el elemento dominante es un dibujo que se resiste a las perfecciones del computador y reivindica ese trazo algo burdo pero magistralmente convincente. Se alían acá la elegancia del tradicional animé francés con el poderío visual de la animación nipona para dar como resultado un dibujo que gana no por su parecido con la realidad, sino por su fidelidad consigo mismo y su logradísimo retrato de un mundo que no es, que nunca fue, pero que siendo tan ficto e irreal se arriesga a proponer algunas claves para entender nuestra realidad.

Avril et le monde truqué es una de esas deliciosas experiencias frente a la pantalla. Así como deleita y envuelve su aventura, su esmero estético provoca una complacencia de los sentidos. La combinación de una y otra, aventura y estética, permiten que esta coproducción francobelgacanadiense reciba a todos los públicos . Ni el adulto tendrá que reencauchar el sonsonete aquel del niño que todos llevamos dentro, ni el niño tendrá que aguantar que usen sus dominios fantásticos para mandarle mensajes cifrados a los mayores. Unos y otros, pequeños y grandes, podrán sentir que están auténticamente en lo suyo.

AVRIL SEC 2

Habrá quien diga que el guión de Ekinci, Legrand y Tardi resbala hacia lugares comunes y que desperdicia el potencial de su planteamiento inicial. Que las persecuciones de siempre se repiten, que el endulzante del amor imposible vuelve a ser de las suyas, que el enfrentamiento entre buenos y malos alcanza su cota más alta de maniqueísmo y que la moraleja constructiva vuelve a sentarse en su confortable poltrona. Quizás así sea pero una rendición así, deliberada y consciente, lejos de quitarle fuerza y magnetismo a la historia hace que rindiéndole tributo a lo elementos tradicionales de estas historias reivindique su atractivo y su valor. No importa cuantas veces el malo venza al bueno, ni cuantas otras un beso tan presentido como postergado selle el encuentro final de unos enamorados, estos códigos siempre serán un atajo válido, seguro y rápido hacia el corazón. Cuando se les usa bien, cuando se les expresa bien, como lo hace Avril et le monde truqué, siempre serán bienvenidos. Así como la innovación es factible desde la conservación, así también una buena conmoción anímica se puede dar a punto de lugares comunes. A estas alturas ya no es tanto el qué sino el como el factor desestabilizador que puede marcar la diferencia.

AVRIL SEC 1

En Avril el le monde truqué se siente, ambigua pero a la vez palpable, la presencia de Hergé y de Miyasaki. El ritmo de la aventura tiene mucho del belga, como mucho del japonés tienen esas imágenes alucinantes y delirantes que pueblan la película . Pero ni es el de Desmares y Ekinci un trabajo de copistas, ni es tampoco un ejercicio de libre adaptación. Lo que pasa y lo que se comprueba en Avril es que guionistas y directores están haciendo – y seguramente seguirán en ello – , un trabajo honesto y de altísima calidad en el que se sienten, como siempre tienen que hacerse sentir, afectos e influencias.

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