3 anuncios por un crimen
Humberto Santana9
LO MEJOR
  • Frances McDormand, Woody Harrelson y Sam Rockwell, todos sacando lo mejor de sus actuaciones al ritmo de un guion impecable
LO MALO
  • Aunque todo encaja dentro de su formato de comedia negra, algunos hechos con muchas coincidencias pueden sentirse demasiado artificiales
9Notable

TÍTULO ORIGINAL: Three Billboards Outside of Ebbing, Missouri

OTROS TÍTULOS: Tres anuncios en las afueras / Tres anuncios por un crimen / Tres avisos por un crimen

AÑO: 2017

DURACIÓN: 1h 55min

GÉNERO: Drama, Crimen, Comedia negra

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR:  Martin McDonagh

ESTRELLAS: Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell, Caleb Landry Jones, Lucas Hedges

 

Tres anuncios por un crimen parte del drama de una madre cuya hija fue asesinada en las circunstancias más dolorosas que se pueda imaginar. Pero aunque este es su punto de partida y sin duda el eje de la trama, a pesar de la profundidad con que se aborda la tragedia, su tono dista mucho de ser -como se pensaría a priori- gris y denso. La nueva película de Martin McDonagh, director de Escondidos en Brujas y de Siete sicópatas, hereda de sus predecesoras visos inconfundibles de comedia negra. Pero esta vez lo hace con un propósito claro, que no solo se cumple sino que termina siendo uno de los mayores logros de la película: mostrar el carácter y la determinación de una madre decidida a que se haga justicia, que hace del humor negro uno de los motores para encontrar fortaleza ante semejante tragedia.

La interpretación de Frances McDormand como Mildred es sublime. Multidimensional, profundo y real, con la magia de mostrar simultáneamente virtudes y defectos, de ser capaz de caer mal al principio y terminar conmoviendo, de poder llevar de la risa a las lágrimas, expone su drama de una forma que impacta y la hace inolvidable, encarnando la fuerza de la rebeldía femenina presente hoy en todos los ámbitos.

 

 

Woody Harrelson en el papel del jefe de policía Willoughby no se queda atrás. Querido por toda la comunidad y luchando contra un cáncer terminal, arrastra también su propio drama. Y aunque parecerían ser agua y aceite, héroe y antihéroe, Mildred y Willoughby no pueden esconder su gran similitud, reflejada en su coraje, en su gran corazón y en la mordacidad de su humor como vehículo para sobrellevar las cosas más difíciles de la vida.

En un pueblo tan pequeño quizás pocos se atreverían a criticar públicamente a uno de los personajes más queridos, que enfrenta además sus últimos meses de vida. La lástima o, en el menor de los casos, la condescendencia, harían que muchos buscaran vías diferentes, pero ante la sensación de impotencia, la falta de resultados policiales y del progresivo olvido en el que va cayendo el caso de su hija, Mildred decide utilizar unas viejas vallas publicitarias para exponer su protesta, repudiada por la comunidad en general. No hay odios ni rencores por el jefe Willoughby ni por ninguno de los integrantes de un cuerpo de policía inepto y abusivo, pero es implacable con el hecho de que no hay avances,  demostrando una determinación a toda prueba y, a su manera, su dulzura y gran corazón.

 

 

El personaje que complementa los dos polos es Dixon, el policía obtuso, desmesurado e incapaz mentalmente, pieza clave de la historia, interpretado también magistralmente por Sam Rockwell. Es a través de ellos tres y de los personajes menores que los rodean que el director y guionista Martin McDonagh termina haciendo un retrato íntimo de la “Anytown America” -representada excepcionalmente en la ficticia Ebbing Missouri-, desnudando sus vicios y excesos sociales, al punto de convertirse casi en una pieza documental de muchas de las problemáticas contemporáneas, incluyendo las que se ven reflejadas en el momento político que vive Estados Unidos.

Pero dentro de esta tragedia y este retrato gris de la sociedad americana, McDonagh se las ingenia para arrojar una luz al final del túnel. Lo hace, claro, apoyado en su inconfundible humor negro, pero más allá de eso lo hace con los giros inesperados que logra darle a sus personajes -principales y secundarios- y a la historia misma; lo hace logrando, a través de estos grandes actores, conmover, impactar y cuestionar. Lo hace soportándose en un guion que justifica todos sus premios y nominaciones, convirtiendo a 3 anuncios por un crimen en una película que todos debemos ver.

 

 

 

 

 

 

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