17 años
Humberto Santana8.5
LO MEJOR
  • La dirección de André Téchiné
  • Las actuaciones
  • Una historia que trasciende el tema de la orientación sexual y se hace más universal hacia el drama de tener 17 años y sentir que no se encaja
LO MALO
  • Para algunos espectadores, quizás la caída de ritmo en un par de segmentos
  • Parte de la banda sonora se siente dispar
8.5Muy buena

17-anos-posterTÍTULO ORIGINAL: Quand on a 17 ans

OTROS TÍTULOS: Cuando tienes 17 años / Being 17

AÑO: 2016

DURACIÓN: 1h 56min

GÉNERO: Drama

PAÍS: Francia

DIRECTOR:  André Téchiné

ESTRELLAS: Kacey Mottet Klein, Corentin Fila, Sandrine Kiberlain

 

En el cine, si bien es común encontrar que una buena parte del público tiende a evitar los temas que no son fáciles de tratar, las películas que se atreven a ahondar en ellos tienen la inmejorable oportunidad de revelar los grandes dramas humanos, de mostrar esos ángulos ocultos que no se imaginan fácilmente desde la distancia del observador, de conmover, de sensibilizar, de generar empatía y solidaridad. La tarea no suele ser sencilla, pero muchas de las mejores películas resultan precisamente de esta dicotomía.

La homosexualidad, o en este caso la duda -desde la perspectiva de un adolescente entrando en la adultez- ante la posibilidad de descubrir que se es homosexual, es uno de esos temas que ha dado origen a grandes películas. Sin mucho esfuerzo vienen a la memoria las canadienses C.R.A.Z.Y* y Closet Monster, o las francesas Les Garçons et Guillaume, à table! y La vida de Adéle, y aunque de una manera menos central, otras como la británica Billy Elliot, para mencionar algunas. 17 años entra merecidamente a este grupo, y lejos de hacerlo simplemente reciclando fórmulas, consigue una historia de gran fuerza dramática.

De la mano de una gran dirección, los diálogos inteligentes, un guion sólido y las excelentes actuaciones construyen progresiva y pacientemente una historia que desde el interior de sus protagonistas atrapa gradualmente al espectador. Y lo hace no solamente porque es un planteamiento inteligente, real y muy vital sobre las dudas respecto a la orientación sexual que pueden surgir en un adolescente, sino porque propone algo universal, algo que trasciende etiquetas y encasillamientos, retratando el drama de la adolescencia en general, el sentirse aislado, sin una pertenencia clara, confundido y abrumado.

Este es quizás el mayor logro de la película. El tratamiento de la homosexualidad latente se aborda con tanta naturalidad y elegancia, que termina cediendo su protagonismo al drama de sentir que no se encaja, de sentirse incomprendido. A pesar del eje de la trama, el director André Téchiné, a sus ya 73 años, está realmente más interesado en retratar a sus jóvenes personajes, o si se quiere en retratar el momento específico de sus vidas, que en hacer un tratado sobre su orientación sexual, y esto último termina siendo más bien una pieza fundamental del rompecabezas… pero solo una pieza al fin. El papel sobre el que se escribe una historia bien contada.

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La calidad de las actuaciones es innegable, y sin quitarle méritos en lo más mínimo a Corentin Fila (interpretando a Damien) y Kacey Mottet Klein (en el papel de Thomas), es innegable también que la mano del director es la que logra encauzar estos talentos y producir personajes complejos y carismáticos, que fluctúan entre lo abrumadoramente real y lo místico. De la mano de Téchiné, la autenticidad de Damien y Thomas conmueve.

Sobre El Autor

Humberto Santana S.
Dirección Distinta Mirada

Dirección Distinta Mirada

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